Acrílico del maestro Gustavo Parra

 

De nuestros

Colaboradores

 


 

Comunicación de la Asociación Médica Colombiana al Presidente de la República

a propósito del Proyecto de Ley 017:

---------------------

Bogotá DC., Agosto de 2003.

 

Doctor:

ALVARO URIBE VELEZ

Presidente de la República de Colombia.

Bogotá DC.

Presente.

Proyecto de Ley N° 17, Senado de la República; “por la cual se establecen los criterios generales que regulan el ejercicio, entrenamiento y empleabilidad del recurso Humano para la atención en salud”. 

Respetado Señor Presidente.

Los abajo firmantes obrando en calidad de presidentes y representantes de las organizaciones de profesionales académicas, científicas, gremiales, de residentes, internos y estudiantes de ciencias de la salud, debidamente reconocidas por las autoridades nacionales, nos dirigimos a Usted de manera respetuosa para exponer nuestra posición frente a la radicación, por parte de los Ministros de Educación y de la Protección Social, del proyecto de Ley 017/2003 Senado “Por la cual se establecen los criterios generales que regulan el ejercicio, entrenamiento y empleabilidad del recurso humano para la atención en salud”.

Debemos partir de la realidad de nuestra voluntad histórica para regular el ejercicio profesional de las disciplinas, en pro del mejoramiento de las condiciones de salud y bienestar de los colombianos, pues en esta virtud hemos logrado obtener legislación para el ejercicio liberal de las profesiones de la salud, en la gran mayoría de los casos asumiendo el liderazgo desde los escenarios académicos y gremiales de nuestros pares naturales, los colegas.

Quisiéramos Señor Presidente hacer una muy somera disquisición que, estimamos podría aportar elementos de claridad al marco en discusión: ¿Que es un profesional?  Es un individuo formado en un área de conocimiento especifica, área que ha elegido libremente y la cual ejerce para servir al pueblo colombiano, derivar de ella su bienestar y su sustento, y el de su familia; no entendemos él por qué, para efectos de una ley se define ejercicio profesional y actividad de atención en salud como un mismo concepto a normar, pues pretender ubicar en el mismo nivel profesión y actividad, implicaría empirizar a la praxis simple, el ejercicio científico.

El Proyecto 017 plantea mecanismos de regulación del recurso humano en el sector salud, en las categorías de personal que actúan en estos servicios: profesional, técnico y auxiliar; a las tres les da el mismo nivel de tratamiento. Se materializaría así la desprofesionalización del sector, porque al quitarle al profesional su autodeterminación, el dominio de su autonomía y la autorregulación de su ejercicio por pares académicos, significaría la degradación del profesional a nivel de un simple operario “para que responda a las características del Sistema General de Seguridad Social en salud”. Esto se constituiría en el golpe más artero, más nefasto y el puntillazo a los profesionales del sector de la salud.

Por otra parte, convertir en sinónimos absolutos los conceptos de entrenamiento y formación para efectos de interpretación de una ley no es un ejercicio académico valido, pues al definir competencias y roles clínico-asistenciales en el marco de un mero entrenamiento, se perdería la esencia de la formación básica en la cual se sustenta, universalmente, la formación de los profesionales de salud. Dentro de este mismo acápite desconocer la tradición de la formación clínica a través del fortalecimiento de la articulación docente asistencial parecería ser un error de alto costo formativo en la calidad, pues la sola favorabilidad para el desarrollo de prácticas por poseer infraestructuras de complejidad no puede garantizar excelencia, lo único que puede lograr real formación es la presencia de los Maestros Disciplinares.

En este orden de ideas quisiéramos preguntar; ¿Que busca esta Ley?  ¿Regular un ejercicio profesional que está reglamentado, en muchos casos desde la primera década del siglo pasado, y en algunos otros hace menos de un lustro? ¿Regular una formación profesional de calidad que ya esta regulada y además, desarrollada ampliamente por la Ley 30 de 1992? ¿Establecer estándares de “empleabilidad” para los prestadores de servicios de salud, en contravía de la realidad universal del ejercicio liberal de las disciplinas?

Señor Presidente: los ciudadanos que hemos tomado la libre elección de dedicar nuestras vidas a ejercer las profesiones que buscan preservar y mejorar las condiciones de vida de los individuos y las comunidades no hemos podido encontrar una respuesta al porqué del desconocimiento, por parte del ejecutivo, de nuestra experiencia, en la formulación de las políticas de salud de nuestro país.

Pareciera que intereses de orden macroeconómico primaran sobre realidades sanitarias y epidemiológicas y que el interés por lograr aproximaciones axiológicas a acuerdos transnacionales primara sobre las realidades históricas de logros gremiales. En consecuencia con lo anterior, en Asamblea General de la Salud y con la presencia de cuarenta y una (41) Organizaciones del Sector, comedidamente solicitamos a Ud. ordenar el retiro definitivo del proyecto de Ley 017/2003 Senado, por considerarlo altamente lesivo para la salud pública de los colombianos, antes de entrar a buscar concertaciones que no conducirían al logro de acuerdos satisfactorios.

Creemos haber plasmado nuestra posición ante tema tan trascendental y agradecemos al Señor Presidente la atención que nos dispense.

Con nuestro respetuoso saludo,

 

CONFEDERACION DE ORGANIZACIONES

DE PROFESIONALES DE LA SALUD. COPSA

(Siguen firmas de veintitrés (23) instituciones de presidentes y representantes de organizaciones de profesionales académicas, científicas, gremiales, de residentes, internos y estudiantes de ciencias de la salud)

 


 

La Asociación Médica Colombiana nos recuerda, 

a propósito del Proyecto de Ley 017:

 

Declaración de Madrid de la Asociacion Médica Mundial Sobre
Autonomía y Autorregulación Profesional

39ª Asamblea Médica Mundial. Madrid, España, octubre de 1987. Resumen

La Asociación Médica Mundial, habiendo examinado la importancia que la autonomía y autorregulación profesional tienen para el cuerpo médico del mundo, y reconociendo los problemas y las dificultades que actualmente se presentan, adopta la siguiente Declaración”:

 

1.       El elemento principal de la autonomía profesional es la garantía que el médico puede emitir con toda libertad su opinión profesional con respecto a la atención y tratamiento de sus pacientes”.

2.       “La Asociación Médica Mundial y sus asociaciones médicas nacionales reafirman la importancia de la autonomía profesional como componente esencial de la atención médica de alta calidad y, por consiguiente, como un beneficio que se debe al paciente y que debe ser preservado. Por lo tanto, se comprometen a mantener y garantizar ese principio de ética esencial”.

3.       “Paralelamente al derecho a la autonomía profesional, la profesión médica tiene una responsabilidad permanente de autorregulación y no obstante la existencia de otros reglamentos aplicables a los médicos, la profesión médica debe tomar a su cargo la tarea de regular la conducta y actividades profesionales del médico”.

4.       “La A. M. M. urge a sus asociaciones médicas nacionales a establecer, mantener y participar activamente en un sistema de autorregulación de los médicos en sus respectivos países. Esta dedicación a una autorregulación efectiva es la que finalmente asegurará a la profesión la autonomía para tomar decisiones sobre la atención médica de los pacientes”.

5.       “La calidad de la atención prestada a los pacientes y la competencia del médico que entrega dicha atención, deben ser siempre la preocupación primordial de cualquier sistema de autorregulación. Los médicos tienen la experiencia para hacer las evaluaciones necesarias”.

6.       “Tener conciencia de los gastos es un elemento esencial de la autorregulación. La atención de la más alta calidad sólo puede justificarse por la certeza de que el costo de tal atención permita que todos los ciudadanos tengan acceso a esa atención. Los médicos están particularmente calificados para hacer las evaluaciones necesarias para tomar las decisiones de control de gastos. Por tal razón, las asociaciones médicas nacionales deben incluir el control de gastos en sus respectivos sistemas de autorregulación. El control de gastos no debe ser usado como pretexto para negar a los pacientes los servicios médicos que necesitan. Tampoco debe permitirse el excesivo uso de facilidades médicas que aumente el costo de la atención médica de tal manera, que no permita acceso a ella a los que las necesitan.

7.       Las actividades profesionales y la conducta de los médicos debe siempre estar dentro de los límites del código de ética profesional o de los principios de ética médica en vigor en cada país. Las asociaciones médicas nacionales deben alentar a los médicos a adoptar una conducta ética para mayor beneficio de sus pacientes. Las violaciones a la ética deben ser rápidamente corregidas y los médicos culpables de dichas violaciones deben recibir medidas de disciplina y rehabilitados. Se trata de una responsabilidad que sólo las asociaciones médicas nacionales pueden asumir y llevar a cabo efectiva y eficientemente.

8.       Por supuesto que existen muchos otros tipos de autorregulación por los cuales las asociaciones médicas nacionales deben asumir responsabilidad. Se insta a las asociaciones médicas nacionales a ayudarse mutuamente para hacer frente a tales problemas y a otros por venir. Se recomienda el intercambio de información y experiencia entre las asociaciones médicas nacionales, la Asociación Médica Mundial ayudará a facilitar este intercambio a fin de mejorar la autorregulación.

9.       La Asociación Médica Mundial y sus asociaciones médicas nacionales deben también educar al público en general con respecto a la existencia de un sistema efectivo y responsable de autorregulación por parte de la profesión médica del país respectivo. El público debe saber que puede confiar en este sistema de autorregulación para una evaluación honesta y objetiva de los problemas relativos al ejercicio de la medicina, y a la atención y tratamiento de pacientes.

10. La acción colectiva de las asociaciones médicas nacionales debe asumir la responsabilidad de establecer un sistema de autorregulación profesional realzará y asegurará el derecho del médico de tratar sus pacientes sin interferencia en su juicio y discreción profesional. Una conducta profesional responsable por parte de los médicos y un sistema efectivo y eficiente de autorregulación organizado por la asociación médica nacional, son indispensables para reafirmar al público que cuando ellos sean pacientes, recibirán una atención médica de calidad prestada por médicos competentes.  


 

El Comité Gremial de La Sociedad Colombiana de Obstetricia y Ginecología

Con motivo del cumplimiento de los primeros diez (10) años de existencia del Sistema General de Seguridad Social en Salud, creado con la aprobación de la Ley 100 de 1993, y ante las medidas recientes adoptadas por el Gobierno Nacional, dentro del proceso de renovación del Estado, que afectan directamente el sector de la salud y,

CONSIDERANDO:

1.   Que si bien es cierto que la cobertura en aseguramiento en salud ha aumentado en estos últimos diez (10) años, al pasar del 22% al 52%; no es menos cierto que la población desprotegida, sin posibilidad de acceso a los servicios de salud por no pertenecer al régimen contributivo ni al subsidiado, también se ha incrementado al pasar del 30% al 45%.

2.   Que la Cobertura Universal se constituyó en el mayor reto de la Reforma hasta hoy no cumplido; objetivo hoy abandonado, cuando el Plan nacional de Desarrollo solo establece metas de cobertura de dos (2) millones de nuevos afiliados en el régimen contributivo (dependiente directo de la generación de nuevos empleos) y cinco (5) millones en el subsidiado (dependiente directo de recursos frescos del Fondo de Solidaridad y Garantías –FOSYGA-, del cumplimiento de los aportes de la Nación e indirecto del régimen contributivo por el aporte de solidaridad).

3.   Que con la expansión natural de la población a un ritmo cercano al millón de nacimientos por año, al término del cuatrienio, la población descubierta será sensiblemente igual a los veinte (20) millones de compatriotas desprotegidos de los servicios de salud hoy existentes; paradójicamente, los más pobres, vulnerables y necesitados de los mismos.

4.   Que aunque las fallas en el Sistema de Salud Colombia no han sido sobre diagnosticadas, las soluciones no se ven venir en el inmediato futuro; como sucede con el lento flujo de recursos con demoras hasta de ocho (8) meses desde que salen los recursos de el Ministerio de la Protección Social hasta que llega a las necesitadas tesorerías de los hospitales públicos o las instituciones privadas sin ánimo de lucro, en favor de unos intermediarios (ARS, EPS) que no han demostrado agregar valor al proceso y que se quedan con buena parte de ellos, generando demoras con excusas de todo tipo: glosas injustas, inducidas e innecesarias; requisitos injustificados, para propiciar conciliaciones que siempre golpean la oportunidad del pago y las menguadas arcas de los hospitales.

5.   Que mientras el país se ha dedicado de lleno al modelo de aseguramiento en salud, los indicadores de incidencia y prevalencia de las enfermedades de interés en salud pública se han deteriorado en los últimos años y, los programas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad (como los programas de vacunación), han disminuido.

6.   Que, específicamente en el campo de la salud sexual y reproductiva, en la atención integral de la mujer como esencia de la prolongación de la vida, Colombia conserva altos índices de Mortalidad Materna (70 por 100.000 nacidos vivos), cifra que representa la cúspide del iceberg de la situación de salud en la  gestante, si se tiene en cuenta que por cada muerte materna se presentan 748 gestantes con alguna patología durante el embarazo. Capítulo aparte merece el alto índice de madres adolescentes el cual alcanza el 17 % de las mujeres entre 15 y 19 años, con tendencia a embarazarse cada vez en edades menores; demostrando una magna falencia en el nivel de promoción y prevención que opera actualmente sin la participación activa de los especialistas en el área.

7.   Que la tasa de mortalidad infantil es de 25.6 por 1.000 habitantes con  grandes variaciones regionales que en algunos lugares puede llegar a 80 por cada 1.000 habitantes (Chocó, Guajira, etc.) o disminuir a 20 por 1.000 en otras (Bogotá, Cali, Medellín, etc.); ciudades donde se encuentra la mayor concentración de recurso humano especializado.

8.   Que la SCOG ha solicitado reiteradamente al Gobierno Nacional la inclusión de la atención especializada materno infantil desde el primer nivel de atención.

9.   Que las condiciones del ejercico profesional se ven crecientemente limitadas por la desvalorización y recorte de los ingresos y la ponderación del valor del conocimiento altamente especializado como es el de salud. Lo anterior se refleja en los altos índices de desempleo profesional en salud: en Colombia ya hay más de 53.000 médicos, de ellos, 28.419 médicos generales disputándose 25.431 puestos de trabajo; de los 24.000 odontólogos, solamente 11.000 se encuentran empleados. De 15.147 bacteriólogos, solo el 48, 6% tiene oportunidad laboral. En el campo de la enfermería profesional hay 20.306, de las cuales solo 10.667 están contratadas.

10. De otro lado, se ha producido una explosión y desorden en la formación de los nuevos médicos y profesionales de la salud a partir de la búsqueda de lucro, aprovechando la disposición de la juventud en búsqueda de calificación profesional. Por ello, se han multiplicado centros de formación que no reunen las condiciones indispensables en la planta docente, laboratorios y bibliotecas, así como ambientes propicios para la enseñanza y práctica clínica.

11. Que los profesionales que egresan en estas condiciones no ofrecen a la sociedad la garantía de idoneidad y competencia adecuadas para cumplir la responsabilidad de la protección integral de la vida y la salud de las personas.

12. Que las cifras en este campo son evidencias incontrovertibles: 50 facultades de medicina en Colombia, “produciendo” cada año unos 4.500 médicos, mientras que las 31.000 instituciones prestadoras de servicios de salud generan apenas entre 2.200 y 2.500 sitios de trabajo cada año.

13. Que la proliferación de programas de ciencias de la salud y de educación no formal, contrasta con la disminución de los sitios de trabajo por el cierre sucesivo de instituciones como el Hospital Lorencita Villegas de santos, el Instituto Neurológico Colombiano, el Hospital san Juan de Dios de Bogotá, El Universitario de Cartagena, para no mencionar sino los más relevantes; y las medidas tomadas en CAJANAL, CAPRECOM y el ISS, todas ellas tendientes a disminuir la demanda de trabajadores de la salud.

14. Que en un mercado de libre competencia, lleno de inequidades, fallas e imperfecciones, como se ha convertido la salud, el exceso de oferta de médicos y profesionales, conduce inevitablemente a la precarización del valor del trabajo en este campo, como está sucediendo y ha sido documentado por las instituciones médicas como la Academia Nacional de Medicina , ASCOFAME o la Asociación Médica Colombiana – AMC -.

15. Que lo más paradójico, es que el mayor número de médicos y profesionales mal pagados no han significado menor valor de los servicios para el usuario, quien, al contrario, cada vez debe cancelar mayores emolumentos por los servicios de salud. Lo peor es que el sacrificio del valor del trabajo médico, ni el mayor número de profesionales, han significado mejor salud para los colombianos; al contrario, la calidad y la calidez, el acceso y la oportunidad en la prestación de los servicios se han deteriorado.

Por los hechos anteriores, resumidos en la demolición de la red pública hospitalaria, el deterioro de la salud pública, el marchitamiento de la seguridad social pública y el deterioro progresivo de las condiciones de un ejercicio médico profesional, la Sociedad Colombiana de Obstetricia y Ginecología SCOG -.

PROMUEVE, INVITA Y PROPONE

A todas las sociedades científicas e instituciones médicas y de profesionales de la salud gremiales y sindicales y a todos los estamentos del sector de la salud a organizar en todo el territorio colombiano UNA GRAN MOVILIZACIÓN  NACIONAL SECTORIAL CON URGENCIAS en repudio al estado de abandono de la salud y las pésimas condiciones de ejercicio.

Este Movimiento con el objetivo específico se realizará durante el año 2004, en fecha que definirán las instituciones y organizaciones participantes que respondan a la presente CONVOCATORIA.