Acrílico del maestro Gustavo Parra

 

De nuestros

Colaboradores

 


PNUD

Informe de Desarrollo Humano 2003

Capítulo5

FINANCIACION PRIVADA Y PRESTACION DE SERVICIOS DE SALUD, EDUCACION Y AGUA

 

SALUD

Muchos países en desarrollo —de América Latina, Asia Meridional y Asia Sudoriental— cuentan con un considerable y floreciente sector privado. Además, una parte significativa del gasto en salud es privada en todas las regiones, siendo los proveedores privados quienes cubren más de la mitad de los servicios de salud básicos de los países de bajos ingresos. En Asia y América Latina, una proporción significativa de los hospitales y servicios de salud son de propiedad privada, aunque la responsabilidad de las medidas preventivas recae mayormente sobre el sector público.  

América Latina, más que ninguna otra región en desarrollo, ha experimentado un enorme giro hacia la atención privada desde que en los años 90 abriera las puertas de la gestión de su sector sanitario a las grandes empresas. Numerosas multinacionales (Aetna, CIGNA, Prudential, American Insurance Group, todas ellas estadounidenses) asumen la prestación de seguros y servicios sanitarios en la región y pretenden hacerse cargo de las responsabilidades administrativas de las instituciones de salud pública y garantizar el acceso a los fondos de la seguridad social para la atención médica. 

Estas empresas invierten a través de:

• La adquisición de compañías establecidas que venden seguros de indemnización o planes de asistencia médica prepagados.

• La asociación con otras compañías en sociedades de capital riesgo.

• Acuerdos para gestionar la seguridad social y las instituciones de salud pública.

Alrededor de 270 millones de latinoamericanos —el 60% de la población— reciben subsidios en efectivo y servicios de salud pagados por los fondos de la seguridad social (y a menudo dispensados por sus empleados). La penetración de las empresas multinacionales en los fondos de la seguridad social está muy avanzada en Argentina y Chile, mientras crece en Brasil y da sus primeros pasos en Ecuador.

EFECTOS DE LA ATENCIÓN GESTIONADA

Todos los ciudadanos deberían tener acceso a servicios de salud básicos y la prestación privada puede contribuir a satisfacer distintas necesidades, pero ¿y la equidad? ¿no queda olvidada? Durante mucho tiempo, América Latina ha dependido de los fondos de la seguridad social pública para la prestación de servicios sanitarios. Sin embargo, cubrir los altos costos administrativos y los dividendos de los inversores, mientras que se ha reducido el acceso de los grupos vulnerables a estos servicios y ha disminuido el gasto en servicios clínicos. 

En Chile, a finales de los años 90, aproximadamente una cuarta parte de los pacientes de atención médica gestionada de forma privada recurrieron a la atención facilitada por clínicas públicas, aduciendo como principal argumento los altos costos adicionales que conlleva la atención médica gestionada.

En Argentina, los hospitales públicos que no se han integrado a la atención médica administrada deben afontar la llegada de pacientes cubiertos por fondos privatizados de la seguridad social. Estos pacientes se ven obligados a recurrir a los hospitales públicos porque no pueden pagar los costos adicionales de los privados o porque los médicos privados se niegan a atenderles (porque los fondos de la seguridad social no pagan).

Los hospitales públicos de Argentina y Brasil requieren ahora reembolsos de los fondos de la seguridad social y de los seguros privados, además de pagos adicionales. Para recibir atención gratuita de las instituciones públicas, los pacientes pobres deben someterse a un detallado análisis de los medios con los que cuentan, registrándose unos niveles de rechazo de pacientes de entre el 30% y el 40% en algunos hospitales.

Así, puesto que las organizaciones de atención médica administrada atraen a los pacientes en mejor estado de salud, los pacientes más enfermos son transferidos al sector público. Este sistema a dos niveles debilita el fondo común de riesgo y socava el cruce de subsidios entre los grupos de población con mejor salud y los más vulnerables.

IDONEIDAD DE LA ATENCIÓN MÉDICA Y REGULACIÓN

Los supuestos beneficios de la privatización de los servicios sociales son difíciles de apreciar: no hay pruebas concluyentes de la eficiencia y de los niveles de calidad de la gestión privada frente a la pública mientras que abundan los ejemplos de fracasos mercantiles de la prestación privada.

Los servicios clínicos y los medicamentos son bienes fundamentalmente privados, y existen muchas pruebas de fallos de sus mercados. El problema se agrava con la limitada capacidad de regulación. Por ejemplo, en muchos países en desarrollo el sobretratamiento constituye uno de los problemas más serios de la atención médica privada. En Brasil, se practican más cesáreas entre las pacientes privadas, ya que los médicos cobran más por practicar una operación que por atender un parto normal. En Mumbai, India, los proveedores privados prescriben a sus pacientes análisis y consultas con especialistas innecesarios, recibiendo quien envía al paciente un porcentaje de los honorarios del especialista. En cambio, incluso a pesar de que la mayor parte de los médicos canadienses, estadounidenses y europeos son privados, existe un estricto código profesional que impide el sobretratamiento.

En los países en desarrollo, los farmacéuticos privados no regulados también practican el sobretratamiento de las enfermedades o prescriben en exceso fármacos de alto precio. Este uso inadecuado de los medicamentos conduce a prácticas de tratamiento peligrosas, mayores costos de atención médica y un aumento de la resistencia a los medicamentos. Los fármacos representan entre el 30% y el 50% del gasto en atención médica de los países pobres, comparado con el 15% en los países rico. Las personas que no pueden pagar servicios profesionales deben acudir a las farmacias, que a menudo no cumplen la normativa relativa a las recetas, especialmente en China, Asia Meridional y algunas zonas de África. En India, más de la mitad del gasto en salud es sufragado directamente por el propio usuario y casi tres cuartas partes del gasto de las hospitalizaciones corresponde a los medicamentos y a las tarifas de las consultas.

COSTOS

En muchos países en desarrollo los costos están aumentando y la tecnología es acaparada por la atención médica privada. En Tailandia, el sector privado cuenta con tantos o más equipos de alta tecnología que el sector privado de la mayor parte de los países europeos, a pesar de que el ingreso per cápita de Tailandia es mucho más bajo y de que las enfermedades que le afectan son muy diferentes.

En China se ha producido un cambio de criterio que ha desplazado los servicios preventivos y dado prioridad a los curativos, incrementando significativamente la venta de medicamentos desde que comenzaran las reformas económicas. Los extranjeros han invertido en aproximadamente 1.500 laboratorios que producen medicamentos por todo el país

La combinación de un acceso limitado a los servicios profesionales y la producción agresiva de medicamentos en un mercado no regulado, se traduce en el uso irracional de los medicamentos, especialmente entre los pobres. En 1993, los medicamentos representaron el 52% del gasto en salud de China, frente al 15%-40% de la mayor parte de los países en desarrollo. En algunas zonas rurales, los agricultores chinos gastan entre dos y cinco veces el importe de su ingreso per cápita diario en una receta ordinaria. Aparte de contribuir a un innecesario y elevado gasto en salud, las excesivas e inadecuadas prescripciones de medicamentos en las zonas rurales pobres exponen a los pacientes al riesgo de tratamientos ineficientes y efectos secundarios perjudiciales.

Como ya se ha indicado, en América Latina las organizaciones de atención médica administrada han pasado a ocuparse de la administración de las instituciones sanitarias públicas, transfiriendo fondos de los servicios clínicos para cubrir gastos administrativos más elevados. Con el fin de atraer a pacientes con seguros privados y con planes de la seguridad social, los hospitales públicos de Buenos Aires (Argentina) han contratado a empresas de administración que reciben un porcentaje fijo de la facturación, aumentando así los costos administrativos hasta un 20% del gasto en salud. En Chile, los costos administrativos y promocionales representan el 19% del gasto de la atención médica gestionada.

FUGA DE CEREBROS

En los países en desarrollo, el aumento de la atención médica privada a menudo absorbe los tan necesarios recursos humanos de los frágiles sistemas públicos, tal y como ocurrió en Tailandia en los años 80 y 9022. Las clínicas públicas deben ocuparse de los grupos de población más vulnerables —los pobres, las personas mayores, los minusválidos— con menos médicos y peor preparados.