Reportaje

 

Mauricio Alberto Bustamante García

Director Ejecutivo

Organismo Andino de Salud

 

Nuestro Personaje  de la LXVII Edición de Salud Colombia es Mauricio Alberto Bustamante García. Médico especialista en cirugía general y cirugía laparoscópica, con dos postgrados en gestión de servicios de salud, uno de ellos en la Escuela Andaluza de Salud Pública. Fué por varios años director del Hospital de Zipaquirá, posteriormente Gerente del Hospital de La Samaritana, cargo que dejó temporalmente en 1997 para ocupar la Secretaría de Salud de Cundinamarca. Regresó nuevamente a la Gerencia del Hospital de La Samaritana hasta que fué nombrado  Viceministro de Salud en el año 2000. En Marzo del 2001 fue designado Director Ejecutivo del Organismo Andino de Salud.

El Dr. Mauricio Bustamante llegó a liderar un convenio  (Hipólito Hunanue) tan aletargado como el Pacto Andino, pero su llegada coincidió con la necesidad histórica de fortalecer la integración latinoamericana, hecho que le da nueva fuerza a este organismo, como a todos los demás de integración Andina. Con la comprensión de un futuro sin fronteras reales entre nuestros países, hecho que no hemos interiorizado aún en nuestro país, este colombiano asumió el inicio de la tarea subregional en salud. Por ello es nuestro invitado en Salud Colombia.


    

S.C.-     Ud acaba de ser reelegido para otro período como Director Ejecutivo del  Organismo Andino de Salud. Sin duda eso refleja la buena gestión que se ha hecho este par de años. ¿En que ha avanzado el Organismo Andino de Salud?

M.B.-  Bueno, el Organismo Andino de Salud, que anteriormente se llamaba sólo Convenio Hipólito Unanue, en honor al médico y estadista peruano Hipólito Unanue, que entre otras fue el primer Ministro de Hacienda del Perú, aún en la época de la Independencia.... A pesar de su existencia desde el año 71, el convenio había sido simple y llanamente un convenio para adelantar una serie de reuniones entre los Ministros de Salud. En noviembre del año 2000, los Ministros del área andina generan un salto cualitativo en la concepción del anterior convenio y hoy Organismo Andino de Salud, es decir, aprueban una resolución por la cual transforman el convenio en un organismo que hace parte del sistema andino de integración, como está la Corporación Andina de Fomento, como está el Convenio Andrés Bello, el convenio Simón Rodríguez, etc. Y entra a ser un organismo real de integración. ¿Qué significa eso? Significa que las decisiones que se van tomando por parte de los ministros de salud en las respectivas reuniones, reunión que actúa como si fuera la Junta Directiva de este Organismo, adquieren un carácter cada vez de mayor compromiso por parte de los países. Es importante señalar, por ejemplo, que en el Organismo no se emiten declaraciones ni manifestaciones por parte de los ministros, sino se aprueban resoluciones que los ministros se comprometen a cumplir. Lo más interesante de los últimos dos años es que se intenta crear una nueva lógica de la resolución de los problemas de la salud, una lógica , así como existe la lógica de los problemas a nivel local, a nivel departamental, a nivel nacional, la existencia de una serie de problemas de la salud o una problemática que es común, lleva a pensar a los países del área andina que de manera conjunta, de manera unida, esos problemas se pueden resolver más fácilmente. 

Entonces lo que se ha hecho desde los últimos años es ir identificando esas áreas donde se puede ir trabajando conjuntamente trabajando de esta manera la salud se convierte en un eje más del proceso de integración.  Hasta este momento se ha venido trabajando alrededor del proceso de integración andino, fundamentalmente a través de los pasos conjuntos en el comercio exterior por ejemplo, en una política exterior común, pero poco a poco el sector social, la salud, la educación, y en  este caso específico la salud, es un elemento muy cohesionador, la salud en cambio de dividir intereses entre los países genera puntos de convergencia, eso es muy importante. Cuando los países se reúnen para discutir los aranceles comunes, encuentran más puntos de diferencia que cuando los ministros se reúnen a establecer criterios comunes para luchar contra el paludismo o contra el sida. Desde ese punto de vista la salud tiene un enorme potencial  en el proceso de integración. 

Este es el ambiente filosófico de lo que ha venido sucediendo. Y acorde, digamos, a esa intencionalidad, se han venido desarrollando unos planes concretos de trabajo conjunto entre los países. De los cuales podemos enumerar algunos con unos resultados objetivos en este momento. Ustedes recuerdan que hace más de un año se presentó un brote importante de sarampión en Venezuela. Ese brote de sarampión encontró un campo de cultivo importante en Colombia para su difusión en virtud de las bajas coberturas de vacunación, y por eso comenzó a extenderse para Colombia. Los ministros, en el marco del Organismo Andino de Salud, se reúnen en Sucre, Bolivia, en abril del año anterior, y asumen el compromiso de elevar las coberturas de vacunación a niveles de cobertura útiles. Casi todo los países logran cubrir durante el año anterior en niveles por encima del  95% en la vacunación contra el sarampión. Y de esa manera se logra, con una decisión política conjunta, y un accionar conjunto, articulado, armonizado, se logra detener ese brote de sarampión, generando solamente una situación, que llegamos a durar cerca de 30 semanas en el año anterior donde no se presentó ningún caso de sarampión y finalmente en las últimas semanas solamente 4 casos sospechosos, a finales del año anterior. Esa es, por ejemplo, una actividad clara de cómo organizar un accionar conjunto, para enfrentar problemas conjuntos, con un resultado concreto a corto plazo.

 

S.C.-      También en la política de medicamentos del SIDA se conoció un trabajo importante del orrganismo.. 

M.B.-  Efectivamente, en eso se está trabajando en este momento. Hay una estrategia conjunta para negociación de medicamentos antiretrovirales, es una negociación, un proceso que comenzó en junio del año anterior, que se ha venido construyendo entre todos loa países. En la anterior reunión de ministros de salud en noviembre del 2002 se acordó un cronograma muy concreto que debe estar arrojando resultados a mediados de abril del presente año, y con  el cual se busca de manera conjunta negociar el precio de los medicamentos. Es que el precio de los antiretrovirales, por ejemplo, en Venezuela, es radicalmente diferente al precio de los antiretrovirales en Perú. Es decir, es mucho más alto en Venezuela que en el Perú, que en el Ecuador; en Bolivia tiene otros precios, en Colombia tiene otros precios, y son exactamente los mismos productos. Pensamos que en el marco de la Comunidad Andina, el aunar esfuerzos en ese sentido puede dar resultados muy importantes para los países. De tal manera que los recursos destinados a medicamentos alcancen para atender más pacientes portadores del SIDA. Se ha demostrado, en este momento, en relación al SIDA, que si la gente tiene acceso al tratamiento se disminuye dramáticamente la mortalidad.. Eso ha sucedido en los países donde se tiene acceso a los medicamentos y creo que ese es un desafío para el próximo año en la Comunidad Andina.

 

S.C.-        Algún otro programa, fuera de esos dos...

M.B.-   Quiero mencionar, por ejemplo, otro accionar conjunto muy concreto. Los países tomaron la decisión, durante el año anterior, de enfrentar conjuntamente el paludismo. La malaria enfrentarla conjuntamente. A través de nuestra red de vigilancia epidemiológica podemos detectar que el 68% de los casos de paludismo que hay en las fronteras andinas se encuentran en Colombia. Por lo tanto, una iniciativa conjunta enfocada a controlar el tema del paludismo específicamente en las fronteras es un programa que beneficia de manera especial a Colombia. Teniendo en cuenta ese antecedente, se construyó un proyecto por 32 millones de dólares que se presentó al Fondo Global de Naciones Unidas en la lucha contra el SIDA, la tuberculosis y el paludismo. Ese proyecto debe estar resultando a finales del presente mes y si así fuere le corresponderían a Colombia cerca de 8 millones de dólares para aplicar fundamentalmente en el manejo del paludismo en las zonas de fronteras. Ese por ejemplo es un resultado. Nunca antes los países habían presentado a las agencias de financiación internacional proyectos conjuntos en ninguna área y es muy importante que la salud lo esté haciendo. Si recordáramos, en los años 80, como la salud en Centroamérica sirvió para construir puentes de paz, creemos que en la subregión Andina, con la circunstancia específica que vive Colombia, la salud puede jugar un papel muy importante de convocatoria para la paz y para mejorar las relaciones entre los países, y por lo tanto, para construir una agenda conjunta en el proceso de integración andina.

Un proyecto para este año muy importante es el de consolidar la Red Andina Hospitalaria. Cerca de 18 hospitales de los 6 países han constituido esta red y por primera vez en conjunto con España se va a llevar a cabo un curso, un master en Gestión de Servicios de Salud para fortalecer los equipos de gestión de dichos hospitales, sin costo importante para los respectivos hospitales, este va a ser un master que se va a llevar a cabo virtualmente con algunas sesiones presenciales en Madrid. Ese es un resultado concreto del desarrollo de la red, como, con poquitos recursos, se pueden realizar grandes acciones en el proceso de integración. 

S.C.-   Y hechos todos estos avances ya en este primer período, que no ha acabado, de dos años, ¿Qué vislumbra para los próximos dos de gestión del Organismo Andino de Salud frente al fortalecimiento real de la Comunidad Andina?

M.B.-  Yo quisiera mencionar que hemos puesto especial énfasis en el papel que debe jugar el organismo nuestro en el área de la vigilancia epidemiológica. Una de las áreas más fuertes de nuestro organismo es trabajar en que tengamos una evidencia de lo que está sucediendo en materia de salud en las fronteras. Por eso, el gran desafío es sostener y modernizar cada vez más la red de vigilancia epidemiológica que hemos creado desde el organismo en este período. Una red de vigilancia que permite casi en tiempo real, es decir, con retraso yo diría de una semana, casi en tiempo real, estar verificando lo que está sucediendo en materia de salud en las fronteras. Lo interesante es que en esta red de vigilancia epidemiológica, hemos diseñado un software especializado que nos permite graficar y geo-referenciar la información. De tal manera que los ministerios de salud pueden observar con regularidad  en qué forma se está comportando una patología de un lado y el otro de la frontera. Es decir si de la frontera del Perú se está actuando con relación al paludismo, o en la frontera de Colombia se está actuando con relación al paludismo. Se ha realizado incluso un inventario de las instituciones de salud en todo el cordón fronterizo andino. Ese es un ejercicio que hicimos durante los dos últimos años, caracterizando la existencia de infraestructura  y logística que se encuentra en el cordón de las fronteras, y lo mismo, caracterizando el recurso humano que allí trabaja. Sin duda alguna, haber construido ese software y haber construido ese trabajo de información, donde se recoge por todo el cordón fronterizo esa infraestructura, esa logística, es recurso humano que allí labora, pero además, habiendo logrado detectar el comportamiento de las patologías que los Ministros han determinado que se deben vigilar en las fronteras, creemos que estamos entregando a los países un instrumento real para tomar decisiones en el temas de la salud por parte de los respectivos gobiernos. Tener esa información objetiva implica la posibilidad de comunicarse más objetivamente entre los países y por lo tanto diseñar políticas conjuntas de una manera más eficaz.

En los últimos años, el gran desafío, volviendo a su pregunta,  hago el siguiente comentario. Para el año 2005 los colombianos ya no vamos a tener pasaporte nacional, vamos a tener pasaporte andino a partir de enero del 2005. Aunque eso se ha mencionado en algunos foros, no se ha interiorizado en el habitante común de los respectivos países. Creemos que atender, desarrollar mecanismos conjuntos en la atención de la salud permitiría interiorizar más por parte del ciudadano común y corriente andino, interiorizar más esa nueva circunstancia que vamos a vivir a partir del año 2005. Desde enero del año 2002 nosotros podemos viajar entre los países del área andina sin presentar  visa, sin presentar pasaporte, a excepción de Venezuela, pero podemos viajar entre Ecuador y Colombia, Ecuador y Perú, y Bolivia, con sólo la cédula, o tarjeta de identidad, sin presentar el pasaporte y, por lo tanto, sin necesidad de presentar visa. Eso va a traer una consecuencia muy importante, y es que van a intensificarse los procesos migratorios entre los países, y con esos procesos migratorios van a migrar también los problemas de la salud. Por eso desde ahora los ministros aprobaron una solicitud formal a la CAF para adelantar tres estudios fundamentales, que creo que van a ser el objetivo primordial de nuestra actividad en los próximos años. El primero, hacer un estudio aplicado de macroeconomía y salud en la subregión andina para conocer con exactitud la capacidad de respuesta por parte de las macroeconomías de cada uno de los países en el tema de la salud, y como, mejorando la salud, un poco basados en el estudio del Informe Mundial de Jeffrey Sachs, como invirtiendo, y digo invirtiendo y no gastando en salud, se puede mejorar la situación de las economías de los países.

El segundo elemento es hacer un estudio comparativo de la legislación sanitaria en materia de derechos dentro de las poblaciones del área andina. Y el tercer elemento, con base en los dos anteriores, construir la factibilidad para enseñar lo que se llamaría la tarjeta sanitaria andina. De tal manera que las personas que migran de un país a otro migren con esa tarjeta y con ellos migren sus derechos alrededor del tema de la salud, tanto en materia de atención como en materia de promoción y prevención de las respectivas enfermedades. Ese proceso no es único en la subregión andina. Los procesos de integración en otras latitudes han sido abordados en esa misma dinámica. En febrero del 2002, siendo Presidente de la Unión Europea España, y en representación de España el presidente Aznar, pronunció un discurso en Barcelona donde planteó que además del euro como eje integrador de la Comunidad Europea, se iba a consolidar, o se iba a construir, la tarjeta sanitaria única europea. Entrar al proceso de integración andina, sin tener claro que hay que resolver también los problemas de carácter social que se pueden profundizar por los procesos migratorios entre los países, sería simplemente observar que el proceso de integración se basa en los procesos de comercio exterior, y eso no sería adecuado.

 

-      S.C.-   Para lograr estos propósitos es necesario un trabajo también en la unificación de los sistemas y en las reformas, que entendemos también vienen adelantando. ¿Cuándo vamos a tener sistemas de salud parecidos? Cuando sea, ¿Vamos a tener un mercado abierto para los prestadores y los aseguradores como parte de la integración andina?

M.B.- Correcto, por eso yo mencioné los tres estudios. El segundo de los cuales está enfocado a hacer un análisis comparativo de la legislación sanitaria en materia de derechos sobre los cuales se puede construir qué se tiene en común y qué se tiene de manera diferenciada.

 

-       S.C.-   ¿Y en cuanto al desarrollo y a las posibilidades de cooperación y de acercamiento, más en la conceptualización de la organización de los sistemas de salud que en la misma legislación?

M.B.-  Correcto, en el desarrollo de los modelos, digamos, de los modelos de atención. A lo mejor lo ideal sería llegar de manera conjunta a diseñar un modelo andino de salud. Sin embargo, es algo que resulta muy complejo y requiere de un proceso de construcción de la integración muy importante. Requiere que la salud esté en la agenda de integración por supuesto. Yo creo que todo eso se puede lograr por etapas. Por ejemplo, una primera etapa puede ser lograr que los derechos de la población laboral en materia de seguridad social y específicamente en el tema de la salud sea válida en todos los demás países. Creo que esa primera etapa podría tener mucho de factibilidad, ya se está trabajando en eso por parte de las mismas Cancillerías y los mismos Ministerios de Trabajo. Una segunda etapa es ponerse de acuerdo que todos los países asumen un itinerario conjunto en las acciones de salud pública, es decir, temas como la vacunación, el control de las enfermedades de  transmisión vectorial, enfermedades de transmisión sexual; el acceso a los preservativos, etc. Temas que pasan al modelo de atención y sirven en general a la salud pública, sería otra etapa en la cual los países están construyendo un itinerario como lo mencionaba anteriormente. Y una tercera etapa, hay que construir un mecanismo de atención para aquella población informal, para aquella población que no necesariamente está vinculada al derecho laboral pero que migra de un país a otro y que debe viajar con sus derechos de salud. Por supuesto que esto implica una gran voluntad política, ni siquiera a nivel de los ministerios de salud, sino a nivel de los Consejos Presidenciales Andinos, porque es en la voluntad de los representantes máximos de los países en los cuales debe de quedar inserta esta agenda.

 

-      S.C.-    Normalmente la Comunidad Europea, para comenzar a estandarizar procesos en agricultura o en otra área, establece unos estándares mínimos que todos los países deben cumplir, o máximos, cuando van al Tratado de Maastricht y nadie gasta más del 45% del PIB en gasto social porque entonces la economía se va a pique. Establecer mínimos y máximos, hace acercar, o por lo menos, mover los límites superiores e inferiores a cada país, y de esa forma los van acercando.

M.B.-  Por supuesto, y eso implica ir de lo pequeño a lo grande, implica empezar a estandarizar el acceso a la atención a través de unos mínimos por ejemplo. Una etapa inicial podría ser la que mencioné de la población de carácter laboral, que sería relativamente fácil unificar los contenidos del Plan Obligatorio de Salud de la población asegurada de los diferentes países. Otra etapa, por ejemplo, podía ser la emisión de la tarjeta sanitaria andina a las poblaciones fronterizas, que eso permitiría armonizar... En las fronteras se ve mucha irregularidad de los mismos sistemas. En algunas fronteras, los peruanos terminan siendo atendidos en el sistema colombiano, en otra parte de la misma frontera los colombianos terminan siendo atendidos de acuerdo al sistema peruano y así sucesivamente. Por lo tanto una tarjeta sanitaria andina permitiría, en materia de derecho, trabajar  el tema de la salud y armonizar el tema de la salud inicialmente en la frontera. Yo creo que definitivamente tiene que ser un proceso supremamente escalonado. Es un proceso a largo plazo, pero que urge empezar a construir. El proceso de integración definitivamente va mucho más allá que ponerse de acuerdo en los aranceles externos para participar en el ALCA. El proceso de integración andina implica abordar también los problemas de carácter social de manera conjunta. Creemos que eso es fundamental.

 

-      S.C.-    El MERCOSUR no sólo abrió las fronteras para circulación libre sino para trabajo libre de todos los ciudadanos del MERCOSUR en cualquiera de los países, o sea residencia libre en cualquiera de los países. Lo acabó de declarar hace un mes. Este camino, como en todo el resto del mundo, parece inevitable en este sentido, o sea que el concepto mismo de frontera se acabe. Se conserva para algunos aspectos, pero ya no es la vieja frontera, donde para pasar de un lado a otro hay una serie de policías y guardias de aduana y migración. La unidad económica y de negocios y de vida y de trabajo plantea una necesidad de integración mucho mayor que el acuerdo arancelario tradicional.  Debemos recordar que los presidentes de los cinco países andinos se han manifestado a favor de una integración mucho más agilizada, después de haber estado frenada 20 años en el Pacto Andino.

M.B.-  Por supuesto, sobre eso quiero hacer tres comentarios. Lo primero, definitivamente el organismo nuestro, además de ser un órgano del sistema andino de integración, en nuestro organismo participa Chile, que hace parte también, digamos, del cono sur. En los últimos meses hemos construido, o se ha venido construyendo, una agenda entre los países de MERCOSUR en materia de salud y los países de la Comunidad Andina de Naciones. Inclusive la reunión que se dio en agosto o septiembre de este año de todos los Presidentes Surmericanos en Guayaquil, fue precedida por una reunión de ministros de salud que se llevó a cabo el 8 de junio en Argentina donde los ministros del MERCOSUR y los Ministros del área andina se sumaron en una convocatoria de carácter suramericano donde construyeron una agenda de trabajo conjunto y donde finalmente se acordó incluso en el mismo año una segunda reunión que se llevó a cabo el último día de noviembre en Lima, Perú, optando por acciones, por ejemplo, los países de MERCOSUR se van a sumar a la iniciativa de negociación conjunta en los antirretrovirales, se va a abordar conjuntamente, por ejemplo, la construcción de bases de datos para la consecución de donantes de órganos específicamente de médula espinal, lo cual amplía las posibilidades para la gente que requiere donantes. Nosotros vamos a tener en nuestra página web un capítulo especial para este tipo de acciones. Entonces se está construyendo paralelamente al proceso de integración andina un itinerario de integración suramericana muy importante. Creo que tiene razón, ese es el gran desafío, yo creo que cada vez existirán menos fronteras y cada vez habrá más integración entre nosotros.


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