Novedades



 

Anuncian importantes avances en la lucha contra el cáncer

Washington, (EFE).- Científicos estadounidenses han logrado identificar una proteína que mata células cancerígenas y también han avanzado en los esfuerzos por entender el proceso molecular de la enfermedad. Los resultados de ambos estudios que se realizaron separadamente aparecen publicados en el último número de la revista Molecular Cell.

En el primero de ellos, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad Washington, en San Luis (Misuri), señalaron que han descubierto que la proteína llamada citidina guanosina (CUGBP2) puede destruir diversos tipos de células cancerígenas. Explicaron que cuando la proteína fue insertada en un cultivo de células cancerosas, el 70 por ciento de esas células se autodestruyó.

"Esto sugiere que hay una etapa importante en el desarrollo del cáncer en el que se frenan las funciones del gen responsable de la producción de CUGBP2, lo cual reduce los niveles de proteína y permite el crecimiento del cáncer", explicó el principal investigador, Shrikant Anant, del Centro Oncológico Siteman, de la Escuela de Medicina de la universidad.

Los científicos también descubrieron que la CUGBP2 ayuda a regular la producción de ciclooxigenasa-2 (COX-2) que es el principal factor en los casos de artritis. En las células cancerosas, los mayores niveles de COX-2 aumentan la producción de prostaglandina la cual ayuda en la cohesión celular y pone en funcionamiento los genes que participan en la generación de vasos capilares que ayudan al rápido crecimiento del tumor.

Según Anant, "el gen que produce el COX-2 entra en acción muy pronto en el cáncer. Por eso sería necesario investigar si interferir en su funcionamiento puede conducir a una terapia efectiva".

Brian Dieckgraefe, profesor auxiliar de medicina en la División de Gastroenterología de la universidad, indicó la posibilidad de que la CUGBP2 sea "el interruptor maestro utilizado por la célula para controlar otras proteínas". Agregó que "las proteínas como COX-2 necesitan ser estrechamente reguladas para impedir su crecimiento descontrolado. Tal vez sea por eso que los niveles de la proteína CUGBP2 eran considerablemente menores en cada uno de los tumores que estudiamos".

Por su parte, Anant indicó que "en el futuro, podría ser posible utilizar esta proteína como medio para matar células cancerígenas sin dañar las sanas".

El otro estudio, realizado paralelamente, indicó que un laboratorio de la Universidad de San Luis ha logrado un importante avance que "podría conducir a una mejor comprensión molecular del cáncer". La investigación determinó la influencia crucial de la proteína identificada como "Bre1" en la determinación de la forma en que la proteína "Rad6" funciona en la modificación cromosomática del ADN.

Según Ali Shilatifard, profesor de Bioquímica y Biología molecular de la Escuela de Medicina de la Universidad de San Luis, el descubrimiento podría abrir nuevos campos en la investigación del cáncer.
"Esto abre la puerta para un mayor estudio de esta proteína en la regulación de la expresión genética. Una vez que comprendamos el funcionamiento normal, tendremos una mejor posibilidad de saber dónde está ocurriendo algo anormal", dijo.

Shilatifard manifestó que esto, a su vez, podría conducir a nuevas formas de bloquear el curso y, en última instancia, detener el desarrollo del cáncer. "Hay que mirar el cáncer como si fuera un tren de carga descontrolado. Puede haber miles de formas de detenerlo. Se le puede descarrilar, se le pueden quitar los tornillos de las ruedas o dejarlo sin combustible. Esta es una estrategia para detenerlo", manifestó. EFE

 

El aborto en sus niveles más bajos en EEUU desde su legalización

Washington, (EFE).- El porcentaje de abortos efectuados en Estados Unidos se sitúa en su nivel más bajo desde su legalización, de la que se cumplirán treinta años la próxima semana, según un estudio publicado en esta capital.

El estudio, elaborado por el Instituto Alan Guttmacher y que publica la revista "Perspectives on Sexual and Reproductive Health", indica que un total de 1,31 millones de mujeres se sometieron a un aborto en el año 2000, el último cubierto por la encuesta, lo que supone una proporción de 21,3 abortos por cada mil mujeres. En 1990, 1,61 millones de mujeres se sometieron a una interrupción voluntaria del embarazo.

El informe indica que entre 1996 y 2000 la proporción de abortos disminuyó en 35 estados y en Washington, la capital, mientras que aumentó en quince estados. También ha descendido el número de médicos que ofrecen este servicio, explica el estudio.

El Instituto determinó también que desde la aprobación para su uso en Estados Unidos de la llamada "píldora del día siguiente", en 2000, los médicos han usado este fármaco o similares para efectuar cerca del 6 por ciento de las interrupciones del embarazo en los primeros meses de gestación.

La publicación del informe se efectúa una semana antes del 30 aniversario, el próximo 22 de enero, de la sentencia en el caso Roe contra Wade, que permitió la legalización del aborto en Estados Unidos.

 

FBI confirma que encontró muestras de peste perdidas

Lubbock (EEUU), (EFE).- Las autoridades de EEUU anunciaron la recuperación de 35 tubos de ensayo que contenían muestras de la bacteria que causa la peste bubónica y que fueron dados por desaparecidos en la Universidad Técnica de Texas.

"Hemos encontrado todos los tubos desaparecidos y hemos determinado que no existe absolutamente ningún peligro para la salud pública", dijo Lupe González, agente de la FBI, en rueda de prensa junto a otras autoridades del estado de Texas en Lubbock.

Las autoridades no han realizado ningún arresto en conexión con el caso pero González agregó que "continuamos con la investigación" criminal de cómo desaparecieron los tubos de ensayo. González no ofreció detalles sobre la desaparición de los tubos ni sobre su posterior recuperación.

En la investigación, que comenzó la noche del martes, participan agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), representantes del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), miembros de la policía local y de la universidad y del Departamento de Seguridad Pública de Texas.

Las autoridades universitarias desconocían si se trataba de un robo y, aunque aseguraron que la bacteria, "Yersinia pestis", no podía ser utilizada como un arma de destrucción masiva, contactaron a la FBI debido a la alerta en la que vive el país ante la posibilidad de ataques terroristas con armas biológicas.

El Gobierno federal mantiene una corta lista de los agentes biológicos más peligrosos, entre ellos los que causan la peste bubónica, el ántrax y la viruela, para ayudar a las autoridades médicas a identificar y tratar adecuadamente posibles ataques bioterroristas.

Los tubos de ensayo eran parte de un estudio universitario para desarrollar nuevos antibióticos en contra de la peste bubónica. El estudio está a cargo de Thomas Butler, director de la división de enfermedades infecciosas de la Universidad, que ha estudiado la peste bubónica en los últimos 25 años.

La desaparición de los 35 tubos de ensayo que contenían muestras de la peste bubónica -de un total de 180- causó un gran revuelo dado que las autoridades pensaron que podrían ser utilizados como arma terrorista.

Según el CDC, la peste bubónica es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente a los animales y es transmitida a los humanos a través de las pulgas. Se calcula que en EEUU se registran entre 10 y 20 casos anuales, principalmente en zonas rurales del oeste del país. Los síntomas incluyen inflamación de los ganglios linfáticos, fiebre, fatiga, tos, dolor en el pecho, llagas y, en el peor de los casos, neumonía y la muerte.


 

Más de 1.500 pacientes sufren descuidos de cirujanos en EEUU

Boston (EEUU), (EFE).- Los cirujanos agobiados por las emergencias médicas dejan instrumentos quirúrgicos en el cuerpo de unos 1.500 pacientes de operaciones cada año en Estados Unidos, según reveló un estudio.

La investigación, realizada por el Hospital Brigham de Mujeres y la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, indicó que en la mayoría de los casos el problema no es negligencia de los cirujanos sino resultado del estrés y las complicaciones que se presentan en la mesa de operaciones.

Los resultados del estudio publicados en el número de mañana, jueves, de la revista New England Journal of Medicine, indican que esos "olvidos" ocurren con mayor frecuencia en pacientes corpulentos porque en ellos hay más espacio para perder instrumentos.

En el estudio se revisaron los archivos de seguros médicos de 800.000 operaciones realizadas en el estado de Massachusetts durante 16 años.

Los investigación determinó que quedaron olvidadas 61 piezas de equipo quirúrgico en el cuerpo de 54 pacientes. La revista indicó que los problemas ocurrieron pese a que el equipo se contó antes y después de la operación.


 

Presentada técnica que regenera tejido cardíaco con células madre

Bruselas, (EFE).- Médicos del Centro de Cardiología de la clínica Onze-Lieve Vrouw, en la localidad belga de Alost (oeste del país), han realizado con éxito por primera vez un trasplante de células madre al corazón para reparar los daños ocasionados por un infarto en una persona.

Los doctores Joseph Bartunek y Mark Vanderheyden, en colaboración con varios centros internacionales, desarrollaron la técnica experimental durante varios años, y la probaron en animales.

El procedimiento, escasamente invasivo a diferencia de la cirugía tradicional, requiere un sólo día y 24 horas de observación postoperatoria y se inicia con una punción inicial para extraer algunas células madre de la médula ósea, también denominadas células "CD34+".

Las células extraídas son a continuación enviadas al laboratorio para filtrarlas y separar las células madre, ya que de esta manera se multiplican las posibilidades de regenerar el tejido cardiaco y se elimina también la presencia de cualquier otro elemento que reste eficacia a la técnica, indicó el experto.

El siguiente paso en la operación es una segunda punción con anestesia local, con la que las células madre, ya filtradas, pasan a través de un cateterismo a la arteria coronaria responsable del infarto, previamente "desatascada".

Las células inyectadas, ya en contacto con el tejido cardiaco infartado al que van a sustituir se transforman en células musculares que irán sustituyendo progresivamente el tejido dañado por tejido nuevo. Tras la operación, es preciso esperar del orden de cuatro o cinco meses para poder constatar la evolución de la intervención en el paciente.

La técnica presentada está especialmente indicada para aquellos pacientes que han sido víctimas de un infarto que haya dañado la función del ventrículo izquierdo, y para aquellos cuya única solución a largo plazo pasa por un trasplante del órgano completo.

El próximo jueves está previsto que se realice una segunda intervención del mismo tipo sobre otro paciente infartado, además del cual hay una lista de espera de otros cinco o seis enfermos que esperan beneficiarse de la novedosa técnica aplicada.
 

 


Regresar a portada

Diciembre del 2002