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Posible epidemia de tifoidea en frontera

Río Branco (Brasil), (EFE).- Las autoridades brasileñas del estado de Acre, fronterizo con Bolivia y Perú, alertaron sobre la posible aparición de una epidemia de fiebre tifoidea en esa región amazónica.

La alarma surgió en Tarauacá, un pueblo de unos 20.000 habitantes situado a unos 400 kilómetros al noroeste de Río Branco, capital de Acre. Los médicos del sistema de salud pública afirmaron hoy que hay 62 casos de fiebre tifoidea confirmados en Tarauacá y que otras cien personas presentan los síntomas típicos de la enfermedad.

El alcalde de la ciudad, Jasone Silva, dijo hoy que "familias enteras están en cama" y pidió ayuda de las autoridades regionales y nacionales para afrontar una posible epidemia. Según Silva, las "dramáticas" condiciones del sistema de servicios públicos agrava la situación, ya que apenas el 15 por ciento de la población de Tarauacá tiene agua corriente en sus casas a causa de la pobreza de la región.

La ciudad ya tuvo problemas sanitarios en 1993, cuando 62 personas murieron víctimas de una epidemia de hepatitis. A pesar de reconocer que la situación actual es "muy grave", la coordinadora de salud de la ciudad, Francimeire Muniz, dijo que "no se puede confirmar que se esté ante una epidemia de tifoidea, porque los laboratorios de Tarauacá no están preparados para ello".

Muniz indicó que se han enviado muestras a laboratorios de las grandes ciudades brasileñas, pero "hasta el momento no se tienen los resultados y el número de enfermos aumenta cada día". Según Muniz, a consecuencia del alto número de personas enfermas se han agotado las existencias de "Cloranfenicol", usado para combatir la tifoidea. 


Hambruna y desnutrición

Guatemala, (EFE).- El 43 por ciento de los niños del municipio guatemalteco de Jocotán, castigado por la hambruna, está desnutrido, según un estudio elaborado por las autoridades sanitarias locales y publicado en esta capital.

La estadística es el resultado de un censo de talla y peso efectuado en 17 aldeas de Jocotán, 195 kilómetros al este de la capital de Guatemala, por el Centro de Salud del lugar, informa el diario "Siglo Veintiuno".

En el Amatillo y Tesoro Abajo el índice de desnutrición infantil es del 100 por ciento, en Guareruche y Las Flores del 89 por ciento, en Pelio Negro del 73 por ciento y en Tesoro Arriba del 72 por ciento. En las restantes poblaciones la tasa de malnutrición varía entre el 19 por ciento, en la cabecera municipal, y el 64 por ciento.

Jocotán tiene 32 aldeas con unos 37.000 habitantes, de los cuales casi el 50 por ciento son menores de 18 años, pero en las 17 estudiadas viven 25.750 personas, según la Municipalidad local. Las autoridades de Jocotán y Camotán, municipio vecino, declararon el estado de calamidad a finales de agosto ante el creciente número de casos de desnutrición grave en niños y adultos.

Desde enero murieron en ambas poblaciones 45 personas, entre ellas 14 niños, como consecuencia de la mala nutrición que desencadena enfermedades gastrointestinales, respiratorias y de la piel.

Un estudio de la Secretaría General de Planificación de la Presidencia de Guatemala precisa que los departamentos de Zacapa, Chiquimula, Izabal y El Progreso registran en conjunto un grado de desnutrición crónica del 49,1 por ciento y un índice de pobreza general del 49,9 por ciento. Sin embargo, Jocotán es el municipio más pobre de los once de Chiquimula, con una tasa del 78,64 por ciento de pobreza y del 26,46 por ciento de pobreza extrema.

Los municipios con mayor pobreza de Guatemala son El Quiché y Huehuetenango, donde la desnutrición crónica alcanza al 69,2 por ciento de la población.

 


Dos caras de la desnutrición en Colombia

Bogotá, (EFE)- En Colombia, donde el 12 por ciento de la población no puede satisfacer sus necesidades de alimentación, se calcula que al menos dos de cada cien adolescentes, que tienen suficiente comida, sufren anorexia o bulimia.

Según un reciente estudio de la Universidad de Antioquia y de la Universidad Nacional de Colombia, mientras la población más vulnerable del país padece o muere de hambre, más de 80.000 jóvenes entre 14 y 19 años padecen anorexia o bulimia.

De todos modos, y según el último Estudio Nacional de Salud Mental, de 1997, en Colombia la prevalencia en trastornos de alimentación, sea bulimia o anorexia, es decir, la proporción de individuos que alguna vez en su vida presentaron dichos trastornos, fue de 0,1 por ciento en el primero y de 2,3 por ciento en el segundo. Ese estudio señala además que de cada diez personas que han padecido o padecen estos trastornos, tres no logran superar la anorexia y la bulimia.

Aunque muchos son conscientes de que estas enfermedades están incrementándose y afectan a un creciente número de población joven, los centros de enseñanza y las autoridades difícilmente lo reconocen y se niegan a hablar de ello, según los estudios.

Los estándares estéticos que promueven los modelos en los medios de comunicación, especialmente la publicidad y la televisión, inciden en que la anorexia y la bulimia sean cada vez más enfermedades comunes, sobre todo en las mujeres, agrega el estudio universitario.

Según recientes estudios de Profamilia, una fundación privada colombiana que promueve la planificación familiar, 40 de cada 100 mujeres en edad fértil en el país presentan sobrepeso y un cuatro por ciento déficit. El estudio de la Universidad Nacional señala que en cinco de cada diez casos de anorexia o bulimia hacer dieta para adelgazar fue un factor previo al inicio de estas enfermedades.

Por otro lado, el Mapa Mundial del Hambre, presentado a principios de este año por la directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Catherine Bertini, revela que existen una serie de países problemáticos, entre ellos Colombia, en donde las personas mueren de hambre como consecuencia de la violencia.

Según el PMA, en Latinoamérica sólo Colombia forma parte de esta categoría, pues el conflicto armado "ha provocado que 4,9 millones de personas en ese país sean incapaces de satisfacer sus necesidades alimentarias".

El Informe de Desarrollo Humano para Colombia 2000, de la ONU y el Departamento de Planeación Nacional (DNP), señala que en este país la desnutrición crónica es del 14 por ciento (840.000 niños menores de 5 años), un indicador que se refleja en los efectos acumulativos del retraso en el crecimiento. El 3 por ciento de ellos, es decir unos 25.000 niños, padece de desnutrición severa, que afecta principalmente a los bebés de entre uno y dos años.

Un estudio de deficiencia de micronutrientes del Instituto Nacional de Salud (INS) señala que en Colombia cerca de nueve millones de personas viven en condiciones de pobreza y padecen graves enfermedades por una nutrición inadecuada. Ese mismo estudio revela que una de cada cuatro mujeres entre los 15 y 49 años sufre de anemia, especialmente las que están entre los 15 y los 19 años. 

 

 


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Agosto del 2001