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OBSERVACIONES AL REGISTRO INDIVIDUAL DE PROCEDIMIENTOS EN SALUD (RIPS)

Por: Herman Redondo Gomez (*)


Uno de los más graves problemas dentro del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) es la información, o mejor, la falta de un verdadero Sistema Integral de Información; a consecuencia de ello, los datos sobre población afiliada a cada uno de los regímenes (Contributivo, Subsidiado y población sin protección específica en salud, mal denominados vinculados) no es confiable, lo que dificulta la vigilancia y el control del Sistema; dificulta el proceso mismo de giro y compensación esencial en el manejo financiero del régimen contributivo y, facilita la proliferación de duplicados y multiplicados en el Sistema. Desde el punto de vista epidemiológico, existe gran subregistro de información, sobretodo, aquella procedente de los consultorios privados o grupos de profesionales independientes, a tal punto que pueden afectar las estadísticas globales de morbilidad de la población colombiana.

Para corregir esta gran debilidad del Sistema el Miniisterio de Salud produjo en 1999 varias resoluciones (2546, 0365 y 1832), relacionadas con el Sistema de Información, la estructura de los datos, la transferencia de los mismos y la obligatoriedad (condicionándola al pago de los servicios) para todos los prestadores de servicios (incluídos los consultorios médicos) de generar los Registros Individuales de Atención (RIA) en medio magnético; tal disposición no pudo ser aplicada en la práctica, porque implicaba que cada médico o profesional de la salud dispusiera en su consultorio del PC, del sofware respectivo y del personal entrenado para digitar la información.

En vista de la gran incertidumbre que generó dentro de los prestadores de servicios de salud y los médicos que laboran en consultorios independientes y que no disponian de la tecnología ni de la capacitación para dar cumplimiento a tal requisito, sin perjuicio de la relevancia de la información, la Asociación Médica Colombiana (AMC) planteó, en su momento, entre otras, las siguientes observaciones:

a)   Revisar la calidad de la información, su pertinencia y excesiva complejidad. Los datos que se solicitaban, además de ser excesivos, no parecian de verdadera utilidad para su evaluación epidemiológica y para obtener de ellos la información necesaria para la elaboración de políticas del sector.

b)   Respetar el secreto profesional. En vista de que la entrega de la información privada de la historia clínica, con el diagnóstico y el nombre para circulación pública (IPS, ARS, EPS, EOC y Ministerio), rompía el sigilo profesional que los médicos honramos con tanto celo, se propuso omitir el nombre en la base de datos.

c)   Tiempo necesario para la consulta. En todo caso, el médico necesitaría de tiempo adicional para diligenciar, las formas exigidas por el Ministerio, por ello y para no restarle tiempo al acto médico, se planteó la necesidad de ampliar los tiempos efectivos de consulta.

d)   Se propuso suspender la obligatoriedad de generar los RIA en medio magnético vinculada al pago, a los consultorios médicos y prestadores de servicio de menor complejidad que no dispongan del hardware y software requerido. Esta obligación debe corresponder a las IPS de mayor complejidad y a las ARS, EPS y Entidades Obligadas a Compensar o Adaptadas (EOC), que continuarían reconociendo y pagando las cuentas de cobro generadas en los consultorios médicos, grupos de profesionales independientes y prestadores del servicio de menor complejidad, soportadas en facturas con los registros individuales de atención, en formatos impresos diligenciados a mano, para ser transcritas por funcionarios de las EPS o ARS, al medio magnético exigido por el Ministerio.

La evidencia de su inaplicabilidad en la práctica tumbó el RIA, por lo que el Ministerio de Salud, reconociendo la improvisación en que se había incurrido, suspendió su aplicación y emitió la Resolución No. 03374 de 2000, por la cual crea el Registro Individual de Prestación de Servicios de Salud (RIPS) que empezó a regir desde abril de 2001 y para los médicos independientes a partir de junio del mismo año.  Si bien, la nueva Resolución corrige algunas fallas protuberantes de los RIA y acató parte de las sugerencias presentadas por las Instituciones Médicas, en esencia los nuevos RIPS mantienen similitudes con los RIA por lo que las observaciones planteadas mantienen vigencia.

Advertimos que durante todo este proceso se suspendió la recolección de la información en salud que se obtenía con el antiguo sistema; más sencillo, con llenado de formas preestablecidas a mano y orientado a la información pertinente a la salud pública; por lo que en la práctica hoy existe una PARALISIS INFORMATIVA en el sector que impedirá construir los indicadores de salud pública.

Los RIPS mantienen la tendencia a reunir en un solo procedimiento lo pertinente a los datros de la historia clínica, de interés desde el punto de vista epidemiológico, sumado a los datos propios de los sistemas de facturación de venta de servicios, lo que genera un producto final complejo, con demasiada información de dificil procesamiento.

El problema se inicia para el prestador del servicio (IPS, profesionales independientes o grupos de práctica profesional) que tendrán que procesar información en medio magnético que incluye:

·    Datos relativos a la transacción: 16 variables

·    Datos relativos al servicio de salud y a los valores facturados; incluye datos de identificación del usuario (9 variables), datos de consulta (12 variables), datos de los procedimientos (11 variables), datos de prestación de servicios de urgencia con observación (13 variables), datos de hospitalización (15 variables), datos de recién nacido (10 variables), datos de medicamentos del POS (5 variables), datos de medicamentos no POS (9 variables) y datos de otros servicios (7 variables) (subtotal:91). En el peor de los casos el prestador del servicio tendría que llenar 107 variables.

Los prestadores de servicios (IPS, profesionales independientes o grupos de práctica profesional) entregarán los datos en medio magnético a las entidades administradoras de planes de beneficios (EPS, ARS, EOC, Cajas de Compensación, Empresas Solidarias, Direcciones Departamentales, Distritales y municipales de salud) junto con las facturas de venta y copia de la epicrisis firmada por el médico tratante, estas lo remitirán al Ministerio de Salud.

Los datos que deben reportar las entidades administradoras de planes de beneficios al Ministerio de Salud, incluyen:

Por la complejidad de la información ya se volvió un negocio rentable la capacitación de médicos y prestadores de servicios a quienes se les está ofreciendo el sofwere (muchas veces por los mismos técnicos que inventaron los RIPS). 

El verdadero problema será para el propio Ministerio de Salud que tendrá que mensualmente integrar la información procedente de:

Fuente: Super Intendencia Nacional de Salud, Informe de Gestión año 2000.

Toda esta gran cantidad de instituciones de todo tipo que involucran todos los servicios de salud de promoción, prevención, diagnóstico, actos médicos, actividades, intervenciones, procedimientos terapéuticos o de rehabilitación que se presten como parte del POS o fuera de él producirán tal volumen de información que por moderno y agil que sea el servidor del Ministerio, corre el riesgo de bloquearse.

En consecuencia, reiteramos las observaciones de inconveniencia e inaplicabilidad planteadas por la AMC y sugerimos separar la información correspondiente a los datos de la historia clínica de interes epidemiológico para ser procesado en virtud de obtener los indicadores de Morbilidad, Mortalidad, Mortalidad Infantil, Mortalidad Materna, primeras causas de consulta, hospitalización y cirugía, incidencia de las enfermedades de interes en salud pública, tasa de crecimiento de la población, etc., etc.; aparte, de la información sobre la transacción comercial y las facturas de venta de servicios para ser procesados con fines diferentes. Esta separación facilitaría, sin duda, el manejo de la información.

(*) Herman Redondo Gómez
Presidente Asmedas Cundinamarca
Vicepresidente Laboral AMC
Miembro del CNSSS



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