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La caída en las coberturas de vacunación

"Las coberturas de vacunación de Colombia han venido en descenso desde 1997, año en que el proceso de descentralización municipal empieza a intensificarse, con lo que se brinda autonomía a los alcaldes para manejar los fondos de los programas de salud pública a través de las Secretarías de Salud municipales o distritales. Aunado a esto, se tienen los problemas generados por el surgimiento de los nuevos actores que se crean por la reforma del sector salud (EPS, ARS, ESE y otros) que se convierten en nuevos administradores de los fondos del Estado para brindar las atenciones en salud a sus asegurados, entre ellas la vacunación."

Con este párrafo central, fué presentado el "Informe de Colombia" que se señala elaborado conjuntamente por el Ministerio de Salud y la OPS, en la Reunión Andina de Santa Cruz, Bolivia, los días 11 y 12 de Octubre de 1999, informe reproducido en el Informe Quincenal Epidemiológico Nacional del 15 de Octubre de 1999.

Las cifras y gráficas que acompañaban el informe se resumen en el siguiente cuadro, a excepción de las correspondientes al cierre de 1999, que fueron complementadas con datos suministrados por la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Salud.

En ellas se comprueba el descenso en los porcentajes de cobertura para todas las vacunas señaladas, que inicia en 1997, se agrava en 1998 y se estabiliza en 1999, venite puntos por debajo de los niveles de cobertura que mostraba el país hasta 1996. Ello equivale aproximádamente a que entre 180.000 y 200.000 niños menores de un año dejaron de recibir las principales vacunas, de un total de 912.000 en 1.999.

Coberturas de Vacunación cinco principales vacunas, Colombia, 1995-1999

 

1995

1996

1997

1998

1999

Polio 94 93 83 76 77
D.P.T 90 92 80 73 74
Hepatitis B 90 94 79 75 77
Sarampión 90 93 89 86 89
B.C.G. 100 100 95 83 80

Sin embargo, para apreciar en detalle las características del descenso de las coberturas, se puede observar que ha sucedido en los departamentos según su grado de desarrollo, o mejor, al contrario, según el porcentaje de población con necesidades básicas insatisfechas (NBI), en el siguiente cuadro sobre el comportamiento de la vacunación contra el POLIO, que hace parte del mismo informe.

Cobertura de vacunación de polio agrupada por departamentos según NBI 1995-1998

Polio: Cobertura de vacunación con tercera dosis

1995

1996

1997

1998

Departamentos NBI mayor del 70% 81 84 61 58
Departamentos NBI del 50 al 69% 100 92 70 76
Departamentos NBI del 30 al 49% 95 85 73 76
Departamentos NBI menor del 30% 93 92 84 76

Aquí puede observarse ya una contradicción con la afirmación destacada en el informe, en el sentido de que la municipalización de la salud es la responsable de la caída en los porcentajes de cobertura. Para 1997, la mayoría de los municipios descentralizados correspondía a un sólo departamento, Antioquia, del grupo de los de menor porcentaje de población con necesidades básicas insatisfechas. Este departamento, lider en la descentralización, descendio de una cobertura de vacunación del polio de 91% en 1996 a 83% en 1997 y 80% en 1998, mientras que departamentos que ni siquiera habían comenzado el proceso de descentralización, pero que cuentan con mayores porcentajes de población NBI, como algunos de la Costa Atlántica, descendieron entre un 20 y 30% las coberturas de vacunación en el mismo período.

Para mayor comprobación pueden citarse casos extremos como el Chocó, con descensos cercanos al 60% y Santander, que redujo su cobertura en un 40%, y Norte de Santander, en un 37%, tampoco tienen relación con el proceso de municipalización de la salud. El documento reconoce, sin embargo, que las coberturas han descendido más en los departamentos con mayor NBI, acentuándose la inequidad, lo que no se relaciona con el avance del proceso de municipalización.

No quiere decir lo anterior que el proceso de descentralización haya sido perfecto, ni que este haya significado una mejoría en las actividades de salud pública. Por supuesto que no, dado que la entrega de responsabilidades, centrada en el cumplimiento de requisitos legales, no ha sido acompañada de estrategias eficientes, ni del necesario proceso de formación de los nuevos responsables, lo que no ha permitido consolidar el Plan de Atención Básica a nivel nacional. Sin embargo, ello no autoriza a los expertos a afirmar, sin análisis juicioso ni comprobación alguna, que la autonomía municipal ha sido la causa primera de la caída en las coberturas de vacunación.

El problema no ha consistido en que "se brinda autonomía a los alcaldes para manejar los fondos de los programas de salud pública", sino en que los departamentos y los hospitales departamentales que manejaban los programas (y que siguen siendo la mayoría), abandonaron progresivamente la operación de los mismos. Buena parte de los departamentos no se preocuparon por una entrega ordenada de los programas a los municipios descentralizados, ni tampoco porque se dejaran de realizar en los no descentralizados, y simplemente descargaron la responsabilidad en los municipios y los nuevos actores. Los hospitales, dedicados ahora a la función de "facturar" exclusivamente, tampoco entienden que esta sea su responsabilidad salvo que el municipio o la ARS les pague por ello.

La mayoría de os departamentos, desprovistos del poder que significaba el manejo de nombramientos y dineros, que ahora corresponden progresivamente a los municipios y a las Empresas Sociales del Estado, no han sido capaces de generar el otro poder, el que concede no la capacidad de ordenar, sino la capacidad de convencer, el liderazgo técnico sobre las municipalidades en la gestión de salud. Tampoco el Ministerio de Salud ha aportado mayor cosa al proceso indispensable de construir liderazgo técnico a nivel departamental.

La segunda aseveración del informe, relacionada con "los problemas generados por el surgimiento de los nuevos actores que se crean por la reforma del sector salud (EPS, ARS, ESE y otros) que se convierten en nuevos administradores de los fondos del Estado para brindar las atenciones en salud a sus asegurados, entre ellas la vacunación.", tiene el defecto de ser inexacta y además de no especificar cuáles son los problemas generados por dicho surgimiento de los nuevos actores.

Así expuesto, pareciera en primer lugar que el surgimiento de nuevas organizaciones en el sector generara problemas, lo que no resultaría comprensible, salvo que se diluyeran las responsabilidades en un campo como la vacunación, o bien porque se diera un proceso de transición traumático y desordenado, hechos los dos que han sido evidentes, pero debido a las fallas protuberantes en la capacidad de dirección y de regulación de la cabeza del Sistema y no por la aparición de nuevos actores.

En segundo lugar, parece dar a entender el informe que estos nuevos actores se hubieran llevado los recursos del Estado, lo que tampoco es exacto. Es necesario recordar que, los aportes particulares para la salud se han incrementado sustancialmente en el régimen contributivo y que estos no han sido propiedad del Estado, si bien este los administrara previamente a través del Instituto de Seguros Sociales. El informe menciona las dificultades de solvencia de esta entidad como una de los problemas que ocasionó rechazo de los niños afiliados a la misma en las IPS contratadas, problema que no se debe a la competencia sino a la lamentable administración de esta entidad pública. Por otra parte, si bien las EPS no cumplieron todas las responsabilidades en vacunación u otros programas en sus primeros años de operación, mediante la compensación colocaron a través del FOSYGA en manos del Ministerio de Salud decenas de miles de millones de pesos para promoción y prevención cada año entre 1996 y 1998, lo que le garantizaba al país cualquier margen de maniobra en el campo de la salud pública.

De la misma forma, las Administradoras del Régimen Subsidiado tampoco han sustraído los recursos destinados por Ley al Plan de Atención Básica ni específicamente a la vacunación y se financiaron fundamentalemente con recursos nuevos, del 1% de solidaridad y de las transferencias de ingresos corrientes de la nación a los municipios. De modo que, a pesar de un incumplimiento más notorio de estas organizaciones, tampoco es posible afirmar que sustituyeron la función del Estado ni que pasaron a administrar los anteriores recursos destinados a programas como la vacunación.

Lo único que sí puede afirmarse, y lo señala el informe, es que se presentaron "períodos de desabastecimiento de vacunas durante 1998 y 1999, principalmente en este último año en que surgió el problema del recorte de fondos de inversión del Estado para cubrir el presupuesto normal del PAI": Es decir que la crisis fiscal originó el problema y que al mismo tiempo y por tanto el Gobierno intentó descargar la responsabilidad del Estado en las EPS y ARS, a pesar de que su cobertura de aseguramiento tan sólo alcanza aproximadamnte al 50% de la población.

En síntesis, la ponencia de Colombia en el foro internacional no muestra las causas reales del descenso en la cobertura de vacunación, sino que constituye la exhalación del ya repetitivo lamento de algunos funcionarios del nivel central por la pérdida del viejo sistema jerárquico vertical para hacer cumplir programas y actividades, o lo que es lo mismo, el lamento demuestra, al igual que en muchos departamentos, la resistencia al cambio, al nuevo país descentralizado, al nuevo Sistema y, en última instancia, la incapacidad de liderar y convencer, cuando ya no es posible ordenar.

 

Morbilidad por enfermedades inmunoprevenibles

Según el Informe Ejecutivo Semanal de la Oficina de Epidemiología del Ministerio de Salud, SIVIGILA, correspondiente a la semana siete del 2000, las enfermedades inmunoprevenibles han tenido el siguiente comportamiento en los últimos tres años:

SARAMPION

La incidencia de casos sospechosos de sarampión fue de 667 casos en 1997, 606 casos en 1998 y 998 casos en 1999. Según los registros del MESS, de 564 casos sospechosos registrados en 1997, 43 se confirmaron como sarampión por clínica y 7 por laboratorio, 39 se confirmaron como casos de rubéola y el resto se descartaron. En 1998, de 709 casos sospechosos se confirmaron 47 por clínica y 12 por laboratorio, 20 casos se confirmaron como rubéola por laboratorio. En 1999, de 1686 casos sospechosos de sarampión notificados se confirmaron 27 por clínica y 10 por laboratorio y 34 se confirmaron por laboratorio como rubéola. En este último año se realizó la segunda campaña de seguimiento.

El último gran brote por sarampión en el país se registró en 1993, con más de 5000 casos y 48 muertes.

 Tabla 1. Departamentos con mayor número de casos sospechosos de Sarampión, 1997-99

1997

1998

1999

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Antioquía

204

3.9

Antioquía

169

3.2

Bogotá

212

3.4

Bogotá

120

2.0

Bogotá

126

2.0

Antioquía

116

2.2

Caldas

74

6.8

Nariño

41

2.6

Valle

97

2.4

Cundinamarca

43

2.2

Córdoba

38

2.8

Nariño

64

4.0

Córdoba

42

3.1

Valle

33

0.8

Sucre

55

2.6

Tasas de notificación por 100.000 habitantes

RUBEOLA

La incidencia de rubéola ha disminuido en el curso del trienio posiblemente por efectos de la vacunación con MMR a partir de 1997. Durante el año 1997 se detectaron 1901 casos para una tasa de 4.7 por mil habitantes. En 1998 se registraron 1906 casos para una tasa de 4.7 por mil habitantes y en 1999 se disminuyó a 974 con una tasa de 2.3 por mil habitantes. La tabla 2 muestra los departamentos que reportaron el mayor número de casos para el periodo, con sus respectivas tasas por mil habitantes.

Tabla 2. Departamentos con mayor número de casos de Rubeola, 1997-1999

1997

1998

1999

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Antioquia

862

16.6

Antioquia

1068

20

Antioquia

307

5.8

Caldas

331

30.5

Bogotá

318

5.2

Bogotá

232

3.7

Bogotá

274

4.6

Caldas

162

14.8

Cundinamarca

81

3.9

Valle

120

3.0

Valle

106

2.6

Santander

64

3.3

Cundinamarca

54

2.7

Quindio

86

15.7

Quindio

55

10

En 1997, el mayor número de casos fue a expensas del brote epidémico observado en Antioquia alrededor de la semana 38. En 1998 se presentaron varios picos los picos durante el primer semestre en las semanas 4 a 7, 11 y 22. En 1999 se observaron picos en semanas 11, 25, 37 y 50. En que va corrido del año 2000 se han notificado al SIVIGILA 198 casos sospechosos principalmente en Norte de Santander con 43 casos y Santafé de Bogotá con 38 casos.

 

MENINGITIS POR HAEMOPHILUS INFLUENZAE

 La tendencia de meningitis por Haemophilus influenzae en el trienio fue hacia la disminución con 334 casos en 1997 para una tasas de 0.8 por cien mil habitantes, 306 casos en 1998 para una tasas de 0.7, y 163 casos en 1999 para una tasa de 0.4. La tabla 3 muestra los departamentos con mayor número de casos y tasas por cien mil habitantes.

Tabla 3. Departamentos con mayor número de casos de Meningitis por H. Influenzae, 1997-99

1997

1998

1999

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Antioquia

101

1.9

Antioquia

72

1.3

Antioquia

34

0.6

Bogotá

82

1.4

Bogotá

59

1.0

Santander

30

1.5

Santander

32

1.7

Valle

39

1.0

Bogotá

17

0.3

Cesar

24

2.7

Cesar

21

2.4

Cartagena

12

1.4

Atlántico

13

0.7

Caldas

15

1.4

Cundinamarca

12

0.6

 

TOSFERINA

Su tasa por cien mil habitantes en 1997 era de 1.0 mientras que en 1998 disminuyó a 0.76, para elevarse levemente a 0.8 en 1999. El mayor número de casos se registra en Antioquia en todos los años. En 1997 se observó un pico máximo en la semana 26 como resultado de un brote originado en Chocó pero atendido en Urrao (Antioquia). En el 2000 hasta el momento se han reportado 115 casos de los cuales 53 han ocurrido en Antioquia y 46 en Santa Marta.

Tabla 4. Departamentos con mayor número de casos de Tosferina, 1997-99

1997

1998

1999

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Antioquia

233

4.4

Antioquía

181

3.4

Antioquia

255

4.8

Bolivar

76

4.1

Putumayo

43

15.6

Putumayo

23

7.1

Choco

52

12.7

Bolívar

18

4.0

Nariño

14

0.9

Cauca

17

1.4

Meta

11

1.6

Casanare

13

4.7

Cesar

7

0.8

Amazonas

10

16.3

Guainia

5

13.9

 

HEPATITIS B

En cuanto a Hepatitis B, en1997 se registraron 792 casos para una tasa de incidencia de 2.0 por cien mil habitantes. En 1998 los casos se elevaron a 1354 incrementándose la tasa a 3.3, y en 1999 se registraron 1490 casos para una tasa de 3.6 por cien mil. Aunque la distribución de la hepatitis B ha estado muy focalizada en zonas endémicas, se observa una tendencia creciente de notificación de casos en otras zonas del país.

Tabla 5. Departamentos con mayor número de casos de Hepatitis B, 1997-99

1997

1998

1999

Departamento Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Antioquia

282

5.4

Antioquia

305

5.7

Antioquia

349

6.6

Caldas

56

5.2

Santander

141

7.3

Cundinamarca

194

9.2

Bogotá

56

0.9

Cundinamarca

113

5.6

Bogotá

162

2.6

Cundinamarca

53

2.7

Bogotá

113

1.8

Santander

92

4.7

Magdalena

47

3.9

Tolima

98

7.5

Arauca

81

34.9

 

PARALISIS FLACCIDA AGUDA

En 1997 se registraron 183 casos de parálisis flácida (tasa de incidencia de 1.35 por cien mil menores de 15 años), en 1998 se detectaron 180 (1.32 por cien mil menores de 15 años) y en 1999 se reportaron 190, (1.38 por cien mil menores de 15 años). Ninguno de los casos notificados fue confirmado como polio por laboratorio. Los departamentos con mayores tasas de notificación de parálisis flácida por cien mil menores de 15 años, se presentan en la tabla 6.

 Tabla 6. Departamentos con mayor número de casos de Parálisis Flácida notificados, 1997-99

1997

1998

1999

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Antioquia

33

2.0

Antioquia

30

1.8

Antioquia

39

2.3

Valle

20

1.6

Valle

23

1.9

Bogotá

25

1.4

Bogotá

19

1.1

Bogotá

20

1.1

Cundinamarc

17

2.6

Caldas

15

4.5

Caldas

13

3.7

Valle

14

1.1

Bolívar

11

3.0

Boyacá

11

2.3

Huila

11

3.3

 

TUBERCULOSIS

Enfermedad incluida dentro del PAI aunque la vacuna usada en la actualidad (BCG), no previene ni la infección por Mycobacterium tuberculosis ni la forma bacilífera del adulto. Es objeto de vacunación dado que la BCG se ha visto que disminuye la morbimortalidad por meningitis tuberculosa en el grupo de edad de menores de 5 años en zonas de alta prevalencia y alta transmisibilidad de la tuberculosis, como es el caso de todo el territorio colombiano.

En 1997 se detectaron 8.042 casos para una tasa de incidencia de 21.5 por cien mil, en 1998 los registros mostraron 9.155 casos para una tasa de incidencia de 22.5 y en 1999 se captaron 10.429 casos con una tasa de incidencia de 25.1 por cien mil. Las cifras resultan claras para demostrar un aumento en la incidencia de casos localizados, lo cual puede significar una reactivación del Programa Control de Tuberculosis en la medida que se ha incrementado la búsqueda activa de sospechosos de padecer tuberculosis (Personas mayores de 15 años que presentan tos y expectoración por mas de 15 días).

Podría pensarse que la situación del país en TBC realmente sea más delicada pues se sabe que no siempre es diagnosticada oportunamente, y que el aumento en la incidencia es fruto de un mejor sistema de búsqueda, pues el número de sintomáticos respiratorios estudiados es cada vez mayor. En todo caso, el aumento en la incidencia es mayor que la proporción de incremento en las baciloscopias, por lo que puede sospecharse un aumento real en la incidencia.

Tabla 7. Departamentos con mayor No. de casos Tuberculosis en todas sus formas, 1997-99

1997

1998

1999

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Departamento

Casos

Tasas

Meta

179

27.2

Vaupes

17

62.2

Putumayo

149

46

Arauca

37

17.2

Amazonas

33

53.8

Vaupes

12

41

Cauca

194

16.3

Putumayo

66

24

Antioquia

38

48.4

Caqueta

51

12.5

Antioquia

1250

23.4

Arauca

73

31.4

Antioquia

633

12.3

Caldas

172

15.7

Amazonas

21

30.6

 

TETANOS NEONATAL

En la actualidad, de los municipios clasificados como críticos para TN, existen 201 municipios en fase de mantenimiento, es decir, con menos de 1 caso por 1000 nacidos vivos, y 140 municipios en fase de ataque (con incidencia mayor de 1/1000 nv).

El PAI detecto en 1999 que 494 municipios (45.6% del total de municipios del país) eran área de riesgo para tétanos. De ellos 487 (98.6%) tenían una tasa menor de 1 por 1000 nacidos vivos y 7 (1.4%) una tasa mayor de 1 por 1000 nacidos vivos. De los primeros, 12 municipios focalizaron la población de riesgo y de estos los que tenían casos hasta 1998 habían cumplido con la meta de vacunación de mantenimiento. De los municipios con tasa mayor de 1 por 1000 nacidos vivos, 3 tenían cobertura acumulada menor de 90%; en ellos se realizó fase de ataque. En los restantes 4 que tenían cobertura acumulada igual o mayor a 90 % se continuo con fase de mantenimiento.

 Los municipios que notificaron casos durante ese año se caracterizaban por tener población rural dispersa, no contar con servicios de atención de parto (las parteras fueron el único recurso para atender a la gestante), cobertura de aseguramiento baja y contratada con ARS y estar ubicados en áreas de conflicto armado en donde se limitaba el acceso a la vacunación.

FIEBRE AMARILLA

Durante 1995 se presentaron 8 casos, 9 en 1996, 5 en 1997, 1 en 1998 y 2 en 1999. Los de este último año se localizaron en Putumayo y Caquetá. Las coberturas de vacunación son difíciles de evaluar debido a que desconoce en muchos sitios el estado vacunal de la comunidad.

 

Régimen Contributivo con menos cotizantes y más afiliados al cierre de 1999

Con más de trece millones de afiliados presentados por las EPS en la compensación ante el Fondo de Solidaridad y Garantía (FOSYGA) para el reconocimiento de las correspondientes Unidades de Capitación, cerró el año 1999, contra todos los pronósticos, que anunciaban una importante caída de la afiliación en el régimen contributivo a causa de la crisis económica por la que atravesó el país, crisis que se tradujo en la caida de más del 4% del Producto Interno Bruto y el incremento del desempleo hasta cifras cercanas al 20% al finalizar el año.

Si bien se presentó una ligera disminución del número de cotizantes que pagan efectivamente, de 5.382.597 en Diciembre de 1998 a 5.335.508 en Diciembre de 1999, que evidencian un año dificil en cuanto a la incorporación de trabajadores a la seguridad social, este fué compensado en números globales de afiliados por el ingreso al sistema de de 800.000 beneficiarios, de 7.047.277 a Diciembre de 1998 a 7.845.143. a Diciembre de 1999.

Los 13.180.651 afiliados compensados a Diciembre de 1999, estimados con base en las cifras del FOSYGA a Marzo 29 del 2000, fecha en que las EPS ya han presentado en gran proporción las adiciones y correcciones sobre el mes de Diciembre, significan un 6% de incremento sobre el mismo mes del año anterior, reportadas igualmente por el FOSYGA ante el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud.

Sin embargo, el crecimiento de los distintos tipos de EPS presentó en 1999 diferencias significativas, pues mientras el Instituto de Seguros Socialesc (I.S.S.) perdió casi el 20% de sus afiliados (19.84%), las EPS Privadas incrementaron los suyos en un 53%. Las cifras del FOSYGA señalan una pérdida de un millon y medio de afiliados por parte del I.S.S. y un incrmento de 2.200.000 por parte de las EPS privadas, mientras que otras EPS públicas muestran un ligero crecimiento y las Entidades adaptadas peremanecen estables.

Regimen Contributivo: Comportamiento Afiliados compensados ante el FOSYGA Dic 98 - Dic 99

  Afiliados Dic-98 Afiliados Dic-99 Crecimiento anual Participación Dc 98 Participación Dic 99
EPS privadas 4,127,440 6,314,649 52.99% 33.21% 47.91%
I.S.S. 7,330,463 5,875,799 -19.84% 58.97% 44.58%
Otras públicas 775,760 773,054 -0.35% 6.24% 5.87%
Adaptadas 196,211 217,149 10.67% 1.58% 1.65%
  12,429,874 13,180,651 6.04% 100.00% 100.00%

El crecimiento menor de los afiliados en los dos últimos grupos, sin duda obedeció exclusivamente a la inclusión de beneficiarios, que sigue retrasada en las EPS públicas, las que aún presentan la menor densidad familiar, o ralación de beneficiarios por cotizante. Mientras las EPS privadas arrojan una densidad promedio de 2.61, es decir 1.61 beneficiarios por afiliado, las EPS públicas promedian 2.35 y las entidades adaptadas 2,51, para un promedio en el Régimen Contributivo de 2.47 al finalizar 1999. Al cierre de 1998 el promedio fué de 2.31.

Sin duda las cifras presentadas, sin incremento de cotizantes, es decir de los ingresos, y con la incorporación de 800.000 beneficiarios más que debió cancelar la subcuenta de compensación, debe tener efecto en los resultados financieros de esta subcuenta del FOSYGA al finalizar el año, cuyo superávit ya menguado los últimos años puede convertirse en déficit. Este hecho posiblemente originó las estrictas medidas contenidas en los primeros decretos de este año.

Sin embargo, si bien hay riesgo de tener un déficit menor en este período, en función de la disminución de cotizantes ocasionada por la crisis económica, factor que también puede incrementar el número de dependientes en el año, (año justamente en que algunos estudios calculan que la densidad familiar debía acercarse al tope máximo), las tendencias a futuro en la financiación de la subcuenta de compensación y la Unidad de Capitación no ofrecen ningun riesgo, pues todos los indicadores demográficos y económicos conducen hacia una disminución importante de la densidad familiar a mediano plazo.

Cabe destacar igualmente que, pese a que las cifras de compensación resulten aún superiores a las de 1998, la Superintendencia Nacional de Salud considera aprobadas sólo un porcentaje de estas compensaciones, y las aprobadas de 1999 hasta febrero del 2000 resultaban un 20% inferiores a las de 1998. Tan sólo alcanzaban la cifra de 7.861.763 los afiliados aprobados en promedio durante los meses de 1999, contra 9.768.332 en promedio de 1998. Los afiliados compensados a Diciembre aprobados ascendían sin embargo a 10.185.090, contra 9.835.918 de Diciembre de 1998.

 


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