Oleo del maestro Demetrio Jimenez

 

Informe Especial

 

La Salud y el Ambiente


 

La SALUD y el AMBIENTE en el DESARROLLO SOSTENIBLE

Publicación Científica 572 de la OPS, año 2000

La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud han lanzado la publicación "La SALUD y el AMBIENTE en el DESARROLLO SOSTENIBLE" al cumplir los cinco años de celebrada la Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro, con el objeto de revaluar la información presentada por la OMS en dicha conferencia sobre la relación sobre salud y medio ambiente. En esta reevaluación se afirma que "La mala calidad del medio ambiente es directamente responsable de alrededor del 25% de todas las enfermedades evitables del mundo actual".

Señalan las conclusiones de la publicación que "Cada vez resulta más evidente que los factores ambientales que más afectan a la salud son los vinculados a las presiones subyacentes que se ejercen sobre el medio ambiente. Estas presiones están determinadas por fuerzas motrices, como el crecimiento de la población, la distribución inequitativa de los recursos, los patrones de consumo, el progreso tecnológico y ciertos componentes del desarrollo económico. Debido a la asociación entre estas presiones y los consiguientes problemas de salud, con las actividades de diversos sectores, una acción protectora eficaz de la salud requerirá coordinación y colaboración entre los sectores mencionados".

"En resumen, -señala la publicación-, ha surgido una nueva perspectiva que plantea que la salud es un componente esencial del desarrollo sostenible, el cual depende, a su vez, de la acción concertada de todos los sectores sociales. El siglo XXI exige un nuevo sistema sanitario orientado hacia la asociación, basado en la salud de la población y más proactivo que reactivo. El sector sanitario debe actuar como guía y asociado en estas acciones, de forma que las preocupaciones sanitarias estén adecuadamente representadas en todas las fases de la ejecución" (de los planes de desarrollo de los países).

Los análisis y valoraciones recogidos en la publicación, plena de cifras y datos sobre los distintos riesgos para la salud derivados del desarrollo o el subdesarrollo, alrededor de un marco causa-efecto ambiental para la salud, permitieron llegar a las siguientes conclusiones:

  1. Por término medio, la carga individual de enfermedades diarreicas y de IRA es unas 100 veces mayor en los países menos adelantados que en los desarrollados. Son enfermedades especialmente graves en los niños.
  2. Las enfermedades transmitidas por vectores están intimamente relacionadas con las condiciones geográficas y climáticas y en algunos países tropicales constituyen la mayor parte de la carga de enfermedad.
  3. Las lesiones no intencionales, las enfermedades respiratorias crónicas y los cánceres son los problemas de salud relacionados con el medio ambiente más graves de los adultos.
  4. El lugar de trabajo es uno de los entornos más riesgosos, ya que en el sector formal de la economía se producen 125 millones de lesiones anuales; los riesgos sanitarios para las personas que trabajan en la economía informal podrían ser incluso mayores.
  1. La mortalidad por enfermedades de la niñez relacionadas con el medio ambiente podría eliminarse prácticamente mediante una combinación de mejoras ambientales, inmunización y asistencia sanitaria adecuada.
  2. Las mejoras ambientales son esenciales para lograr la reducción significativa y a largo plazo de la morbilidad debida a estas enfermedades.
  3. Junto al desarrollo industrial, han surgido problemas específicos de salud del niño, tales como la exposición al plomo y a otros productos químicos peligrosos, que afectan el desarrollo mental y físico de los niños.
  4. Las mejoras ambientales producen benficios sanitarios tanto para los adultos como para los niños, lo que supone un beneficio doble para estos últimos.
  1. Entre 1990 y 1994, el número de personas sin saneamiento aumentó en casi 300 millones, totalizando en 1994 la cifra de 2,900 millones en los países en desarrollo; se prevé que esta cifra ascienda a 3.300 millones en el año 2000.
  2. Entre 1990 y 1994, casi 800 millones de personas lograron acceso al abastecimiento de agua potable. Sin embargo, debido al crecimiento de la población, el número de los que no disponían de esos servicios sólo disminuyó de 1,600 millones en 1990 a 1,100 millones en 1994.
  3. En ambos casos, es la población rural la que se encuentra en peor situación. En 1994, la cobertura de saneamiento era apenas de 18%, frente a 63% en las zonas urbanas. De la misma forma, el acceso al agua cubría 70% de las zonas rurales, frente a 82% de las urbanas.
  4. La notificación sobre la presencia de enfermedades diarreicas provocadas por los alimentos indica un aumento de estas enfermedades tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados.
  5. Los programas de mejora del saneamiento y de los comportamientos relacionados con la higiene siguen siendo objeto de escasa prioridad y los recursos asignados son pocos. Es urgente lograr un cambio fundamental en la comprensión de la importancia de estos aspectos.
  1. Las mayores exposiciones a la contaminación del aire se producen en los espacios cerrados de los países en desarrollo, donde se utilizan la biomasa y el carbon para la cocina y la calefacción, lo que provoca millones de casos de IRA y de enfermedades respiratorias crónicas. Hasta 1.000 millones de personas, sobre todo mujeres y niños, están sometidos a exposiciones graves.
  2. La contaminación del aire urbano, aunque en ligero declive en la mayoría de los países industrializados, está aumentando en muchas ciudades de los países en desarrollo, sobre todo en lo que se refiere a las partículas en suspensión, el dióxido de azufre y el dióxido de nitrógeno, los hidrocarburos y el ozono.
  3. En todo el mundo, se calcula que 3 millones de muertes prematuras, sobre todo debidas a infecciones respiratorias agudas y crónicas, son atribuíbles a la exposición a la contaminación atmosférica. De estas muertes, 2.8 millones se deben a la exposición al aire interior, sobre todo en los países en desarrollo.
  4. Existen muchos indicios de que la contaminación del aire urbano continuará aumentando en los países en desarrollo, a causa del crecimiento de la población., de la urbanización y del aumento de tráfico de vehículos automotores, así como de la producción industrial y de la energía.
  1. La malaria es una enfermadad importante transmitida por mosquitos cuyo hábotat está intimamente ligado a condiciones climáticas y ambientales. Existen más de 500 millones de personas afectadas por la malaria, en más de 90 países. El problema está aumentando debido, al menos en parte, a la degradación del suelo, a la deforestación, a la expansión de la agricultura y la minería hacia zonas nuevas, y a la urbanización. La elevada tasa de malaria en los países afectados, constituye, por sí misma, un impedimento importante para su desarrollo económico.
  2. La esquiatosomiasis es otra enfermedad tropical fuertemente relacionada con las condiciones ambientales. Diseminada por parásitos de los caracoles de agua dulce, infecta a más de 200 millones de personas.
  3. Otras enfermedades importantes, transmitidas por vectores, cada una de las cuales afecta a más de 10 millones de personas y sobre las que influyen especialmente factores ambientales como el agua, el saneamiento y la vivienda, son la filariasis linfática, el dengue, la leishmaniasis y la enfermedad de Chagas.
  1. Cada año se desarrollan cientos de nuevos productos químicos, pero la evaluación de sus posibles riesgos sanitarios a largo plazo no se lleva a cabo con la misma velocidad.
  2. Hay cada vez más pruebas de que la exposición humana y los riesgos sanitarios provocapos por los productos químicos peligrosos existentes (como el plomo, el cadmio, el mercurio, el DDT o los bifenilos policlorados) han sido controlados en los países desarrollados, pero no sudece lo mismo en los países en desarrollo. Las exposiciones al plomo y a los contaminantes orgánicos persistentes son motivo de especial preocupación.
  3. Se desconoce en qué medida los residuos derivados de la atención de salud se manipulan en forma segura, pero existen razones para creer que su tratamiento es a menudo inadecuado.
  1. Los posibles impactos sanitarios futuros del cambio climático mundial incluyen las variaciones en la distribución de las infecciones y de las enfermedades transmitidas por vectores, el aumento de las enfermedades producidas por el calor y el incremento de las lesiones y enfermedades debidas a la elevación del nivel del mar y a las catástrofes climáticas extremas. Además la alteración de las costumbres y la pérdida de los medios de subsistencia pueden ser una causa indirecta de problemas sanitarios importantes.
  2. El aumento de la cantidad de radiación solar ultravioleta que alcanza la superficie de la Tierra se debe al agotamiento de la capa de ozono estratosférico, provocado por la liberación hacia la atmósfera de clorofluorocarburos y de otras sustancias químicas. Los riesgos sanitarios previsibles consisten en un aumento de la incidencia de cataratas y de cancer de piel, así como, posiblemente, de trastornos del sistema inmunitario.
  3. Si bien parecen haberse controlado los principales contaminantes que atacan a la capa de ozono, también parece poco probable que en un futuro próximo puedan reducirse las emisiones de gases de efecto invernadero hasta niveles considerablemente inferiores a los actuales.
  4. Si nien no causan aún una proporción significativa de las enfermedades del mundo, la manifiesta relación entre el medio ambiente y las enfermedades infecciosas mortales emergentes o reemergentes ha hecho surgir la necesidad imperiosa de vigilar y mejorar las condiciones ambientales.
  1. Los aspectos de salud y medio ambiente han sido incorporados a la planificación del desarrollo sostenible en numerosos países. Muchas naciones de todos los continentes aplican en la actualidad planes de salud y medio ambiente o están en proceso de hacerlo.
  2. Las iniciativas basadas en la Agenda 21 Local y en los programas de Ciudades/Pueblos/Isalas Sanos están proliferando en todo el mundo.
  3. Los gobiernos locales y las organizaciones no gubernamentales comienzan a aparecer como importantes fuerzas de desarrollo y actores fundamentales en la salud y el medio ambiente.
  4. Se han promovido nuevos mecanismos internacionales efectivos de colaboración que aseguran la protección frente a los productos químicos peligrosos.
  5. Cada vez se da más prioridad al desarrollo y a la aplicación de tecnologías más limpias en la industria.
  1. Es necesario facilitar las acciones intersectoriales mediante nuevos enfoques legislativos, financieros y de formación de recursos humanos.
  2. Para apoyar el desarrollo político, el establecimiento de prioridades y la toma de decisiones prácticas, es necesario mejorar la información sobre las relaciones entre la salud y el medio ambiente en todos los niveles.
  3. Las acciones en pro de la defensa de la salud son necesarias en todos los niveles; local, provincial, nacional y mundial.

 

La publicación puede solicitarse a la OPS al e-mail paho@pmds.com o a través de la librería en línea publications.paho.org/paho/spanish/

 

 


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