Editorial

Una publicación de Inversiones MARCHA Ltda
Editor Félix León Martínez Martín
Administración
Isabel Chaparro Leal
Servidor by Axesnet
Fotografía: Juan José Martínez Gonzalez
Consejo Editorial:

Carlos Eduardo Castro Hoyos
Alonso Restrepo Restrepo
Julio Cesar Carrillo Fonseca
Abel Fernando Martínez
Comunicaciones E.mail
Editado en Bogotá D.C.

Sin equidad no hay salud

Algunos importantes pensadores, con motivo de la despedida del "Siglo de las Comunicaciones", se han adelantado a bautizar al siglo que está por iniciar como "El Siglo de la Equidad".

A propósito, al finalizar 1999 se pudo observar en el Congreso Internacional "Salud para Todos. Desarrollo de Políticas en Salud Pública para el SigloXXI", realizado en Medellín, que el tema central, incluso abordado en su ponencia por la OPS (ver Informe Especial de esta edición), fué precisamente el de la equidad.

Allí se nos recordó que, "comparada con otras regiones del mundo, la Región de las Américas es la más inequitativa en términos de distribución del ingreso per capita. En 1990, el 20% más rico de la población de América Latina concentraba el 52,4% de los ingresos totales, mientras que el 20% más pobre recibía solo el 4,5% del total del ingreso (razón: 11,6). En contraste, en los países altamente industrializados y de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y de Europa del Este, las fracciones para los quintiles más ricos y más pobres fueron 39,8% y 6,3% (razón: 6,3) y 31,8% y 8,8% (razón: 4,3), respectivamente".

Igualmente señaló la OPS como "Por otra parte, la marcada inequidad en el ingreso que se observa en América Latina ha tenido una tendencia creciente. La razón de ingreso entre el 1% más rico y el 1% más pobre pasó de 363:1 en 1970 a 417:1 en 1995 , aun cuando se considera el valor ajustado por el poder adquisitivo de la moneda o valor PAM. En el decenio de 1980, coincidiendo con la crisis económica de entonces, la razón de ingreso bajó a 237:1, mientras que la recuperación económica observada posteriormente fue seguida de una concentración desproporcionada de los ingresos en el sector más rico de la población".

Si se cita adicionalmente al actual Director Nacional de Planeación, cuando señala en un estudio sobre la distribución del ingreso que Colombia es uno de los países más inequitativos de Latinoamérica, el diagnóstico resulta cuando menos desgarrador. El efecto sobre la salud de estas grandes inequidades es obvio tanto en términos de morbilidad y mortalidad, como de accesibilidad a los servicios de salud.

Igualmente el profesor y escritor Alberto Vasco, que vive en el exilio hace algunos años, recordó claramente a los asitentes al Congreso que el problema no es la pobreza, si no lo es a un tiempo la riqueza: "podemos decir entonces, que el principal problema del país es la pobreza - riqueza, pero que ese problema no se resuelve sin los pobres. No es pues la pobreza en sí misma sino su relación con la riqueza. Es pues un problema de relaciones sociales, económicas y políticas....".

A la semana siguiente del Congreso, se generó en el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud la decisión sobre el incremento de la Unidad de Capitación para el año 2000, tanto para el Régimen Contributivo como para el Subsidiado. Este incremento se convierte, dada la fecha de aplicación, en la confirmación de que no se dará cumplimiento al Artículo 162 de la Ley 100 de 1993, que dice: "El Sistema General de Seguridad Social crea las condiciones de acceso a un Plan Obligatorio de Salud para todos los habitantes del territorio nacional antes del año 2001", y "Para los afiliados según las normas del régimen subsidiado, el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud diseñará un programa para que sus beneficiarios alcancen el plan obligatorio del sistema contributivo, en forma progresiva antes del año 2001."

Lo grave de la ruptura del principio de equidad contenido en la Ley 100 de 1993 (independientemente de que se encuentren razones en la crisis económica para "postergar implicitamente" tal propósito, esencia del Sistema construído en 1993), es que en realidad no existe, ni nunca existió, el programa que, según la Ley, debía construir el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud, para que los beneficiarios del Régimen Subsidiado alcanzaran el POS del Régimen Contributivo.

Por tanto no es posible saber, al iniciar el año 2000, cuantos años o décadas se pospondrá en la práctica el principio de equidad, al igual que el principio de universalidad de la Ley 100 de 1993. Lo único cierto es que la meta promulgada en 1993 no ha sido cumplida y que no existen nuevas metas serias, ni plazos fijados en el Sistema General de Seguridad Social en Salud para garantizar el aseguramiento universal con un mismo Plan Obligatorio de Salud. Esto podría equivaler, de no plantear rápidamente nuevas estrategias, nuevos plazos y nuevas metas, al "reconocimiento implícito" de que ya no se propende por la equidad y la universalidad.

Volvamos al Congreso y la ponencia oficial de la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, en voz de su decano: "Tenemos un compromiso ineludible con nuestro pueblo, no permitamos que la Salud siga moviéndose dentro de las fuerzas del mercado sin una vigilancia estrecha del Estado, incrementando las desigualdades de por sí ya existentes entre ricos y pobres, mestizos e indios, ciudad y campo, hombre y mujer. Estas desigualdades son tan visibles y tan repugnantes que nadie puede quedarse impávido; ni el visitante, ni mucho menos los que las sufren. Estas desigualdades son y siguen siendo el motor de las rebeliones indígenas, de las luchas campesinas, de las huelgas obreras, de las luchas guerrilleras y de las revoluciones que forman el hilo esencial de la historia Latinoamericana (Muller)".

Cerremos con Alfredo Sarmiento, Director de la Misión Social del DNP, quien recordó en el Congreso de Salud Pública que la inequidad se enseñorea en el país, porque nuestra sociedad no ha sido capaz de generar el único mandamiento necesario para la cohesión de todas las sociedades civilizadas: "no quieras para los demás lo que no quieras para ti".

 


Regresar a portada